En directo | Segunda fiesta del maderista La firma ordense, primera en Galicia en distribución de maquinaria agrícola y forestal, reunió a más de 500 personas en una jornada lúdica con la que inauguró instalaciones
03 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.EXHIBICIÓN Y FIESTA. Los hermanos noruegos Ulav ofrecieron un espectáculo que animó la tarde; la comida se celebró en las nuevas instalaciones de Internaco En su salsa celebraron ayer más de medio millar de personas vinculadas al sector forestal la segunda fiesta del maderista. La convocatoria partió de nuevo de Internaco, una empresa familiar de Ordes que, con treinta y siete años de trayectoria, se consolidó como la primera firma gallega y la tercera a nivel estatal en distribución de maquinaria agrícola y forestal. Directivos, empleados, autoridades de la Xunta, distribuidores y clientela de la competencia compartieron una jornada lúdico-festiva con la que Internaco dio por inaugurada, prescindiendo del rígido protocolo, una nueva nave de 3.000 metros cuadrados que se levantó como necesidad a la expansión en el mercado de la línea propia de productos que la empresa fabrica y comercializa ya en los cinco continentes bajo el sello de Benza. Y es que, además, la firma ordense, que dirige Álvaro Concheiro, distribuye en exclusiva para más de mil puntos de venta en España y Portugal la producción de Husqvarna. Lo último en maquinaria de jardinería de esta firma sueca líder en el sector forestal sirvió ayer de recreo y para competir en destreza a los expertos asistentes a la fiesta del maderista, que, por cierto, dejaron constancia de que el sector es un universo de hombres. En el exterior de las instalaciones de Internaco en la localidad ordense se instaló una especie de parque de atracciones temático que, durante la jornada de mañana, entretuvo al personal en gincanas a bordo de los cortacésped más punteros que están a la venta en el mercado . Hubo premios, obsequios de la casa, para los tres primeros clasificados en cada una de las competiciones, que se celebraron bajo un sol de justicia y los sones de los timbales de una agrupación de percusionistas de Senegal. El encuentro de profesionales de la madera organizado por Internaco no fue, a la vista está, una fiesta sectorial al uso como tampoco lo fue la inauguración de la nueva nave de la empresa. No hubo gaitas y tampoco discursos aunque como ingrediente popular se celebró una comida a base de empanada, pulpo y carne á caldeira. Pero el plato fuerte, que sirvió de colofón al encuentro, fue el espectáculo que, de tarde, ofrecieron los hermanos Ulav. De casta le viene al galgo, estos dos jóvenes noruegos heredaron de su padre una habilidad insólita motosierra en mano. Dos acróbatas maderistas que dejaron boquiabierta a los presentes esculpiendo esculturas en madera, talando troncos y jugando a la diana con hachas en lugar de dardos. De impresión.