La colilla quemó los papeles que se acumulaban en una papelera de plástico, que quedó derretida
23 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.DAÑOS. El fuego provocó una densa humareda que obligó a desalojar las dependencias municipales durante media hora ?n pitillo mal apagado que apareció como por arte de magia en la oficina de grupo municipal del Partido Popular es el origen del incendio que a última hora de la mañana del miércoles demostró que el consistorio de Ames tiene un conserje que se merece un diez y algún vecino o concejal de la oposición que no lleva muy bien eso de cumplir la ley antitabaco. Además de los reflejos de Gonzalo Crego, el alguacil de la oficina de Bertamiráns, ayer quedó clara también la discreción con la que de momento se habla de tan particular suceso, sobre todo teniendo en cuenta que lo ocurrido en las dependencias municipales supone un claro y evidente incumplimiento de la ley que prohíbe el consumo de tabaco en un lugar público. El hecho de que el incidente se produjese en el local que el PP tiene en el consistorio ha generado todo tipo de comentarios entre el vecindario y los funcionarios y trabajadores del Concello. Lo que no está claro es si el seguro de accidentes del Ayuntamiento cubrirá los gastos y si las arcas municipales pueden recibir una sanción por lo ocurrido. Si esto es así, todo apunta a que los responsables del gobierno municipal se encargarán de encontrar al portador de la colilla que convirtió la papelera de plástico en un amasijo contaminante que llenó de humo toda la planta.