La justicia viaja al archivo

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN

SANTIAGO

Reportaje | El juzgado padronés no tiene ascensor Las barreras arquitectónicas obligan a trasladar los juicios al segundo piso. Un letrado de Vilagarcía, que utiliza silla de ruedas, es uno de los más afectados

30 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El concello de Padrón es un desastre en cuanto a supresión de barreras arquitectónicas en edificios públicos. La Casa Consistorial, el juzgado de primera instancia o el auditorio municipal, éste último de más reciente creación, carecen de un acceso apto para personas con problemas de movilidad. El caso más sangrante es el del edificio del juzgado. El inmueble tiene una máquina salva-escaleras para acceder al primer piso pero, sin embargo, no hay un medio adecuado para subir a la segunda planta a no ser las escaleras, que, por cierto, son un buen número de ellas. Curiosamente, es en el segundo piso del inmueble donde está ubicada la sala de vistas y donde, por tanto, se celebran los actos de juicio. Por ello, una persona que se mueva en silla de ruedas no puede acceder a dicha planta. Y así lo denunció un abogado de Vilagarcía que está en dichas condiciones, por lo que cuando tiene un juicio en Padrón, éste debe celebrarse en una sala de la primera planta clasificada como archivo. Para ello, la juez titular y el secretario se desplazan desde el segundo piso al primero. El letrado denunció la situación en el propio juzgado que, a su vez, lo notificó a la Xunta, institución que comunicó que «no es posible llevar a cabo medidas para permitir el acceso de minusválidos» a la celebración de los actos de juicio en la Sala de Vistas, toda vez que «carecen de presupuesto para ello». Por esta misma razón, «tampoco está prevista la instalación de medios técnicos de grabación en la primera planta, a fin de poder practicar allí las vistas». Así, cuando se celebra un juicio en la sala de archivo de la primera planta, como sucedió el martes pasado, cuando hubo dos, se levanta acta del mismo pero sin grabación. Ascensor exterior Como único recurso está el salva-escaleras, que por cierto, se avería más de lo que funciona. De hecho, el pasado martes, cuando trataba de bajar una silla de ruedas, el aparato se atascó y si primero no echaba a andar, después no dio levantado los brazos que protegen la silla . Ayer fue inspeccionado por un técnico de mantenimiento. Son cientos los vecinos que cada día pasan por el juzgado de Padrón, entre ellos ancianos, personas con mayor o menor discapacidad, embarazadas y los propios funcionarios que suben y bajan escaleras un sinfín de veces al día. Seguramente muchos se preguntan por qué no se construye un ascensor exterior, un servicio que creen no muy costoso una vez que el edificio tiene fácil dotación por una de las paredes colindantes al parque infantil. La razón ya se sabe: falta de dinero aunque como apuntaba una usuaria «hai que volver a pedilo que agora cambiou o goberno e, se cadra, xa o hai». Por cierto, de todo ello fue imposible hablar ayer con el secretario del juzgado, dado que apenas pudo salir de la sala de vistas en toda la mañana.