De rebajas por los «stands»

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Reportaje | La mercadotecnia que mueve un congreso Los asistentes al foro de médicos de familia se ahorrarán la visita a las librerías durante una temporada; los productos de papelería son el principal reclamo de los expositores

23 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ntrar en el pabellón de expositores del Congreso de Médicos de Familia e Comunitaria produce la misma sensación -aunque a menor escala- que la de un niño al adentrarse en un hipermercado en vísperas de Navidad. En el segundo caso los papás son Papá Noel, y en el primero los laboratorios y casas comerciales. Por si alguno se queda con la boca seca al salir, en la puerta se ha ubicado ya un expositor de botellas de agua. Dentro, y a lo largo de varias decenas de stands , los congresistas pueden encontrarse prácticamente todo en cuanto a material de oficina y alimentos saludables de última generación. El Código español de Buenas Prácticas para la Promoción de los Medicamentos recoge que los laboratorios pueden entregar obsequios que no superen los treinta euros y que estén relacionados con la práctica médica o farmacéutica, o bien utensilios de despachos. En la práctica, esto se traduce en libretas, adhesivos, fluorescentes, bolígrafos, marcapáginas, libros de literatura científica, llaveros, pinzas para sujetar papeles, y los productos estrella del congreso que comenzó ayer en Santiago: linternas de una conocidísima marca de medicamentos contra la impotencia masculina y portacedés. Aunque en principio sólo puede obsequiarse a los congresistas con productos relacionados con la práctica de la medicina o la farmacia, en los distintos expositores pueden recogerse piruletas, pastilleros con caramelos, jabones de glicerina, muestras de gel, champú o incluso un libro sobre lugares de leyenda y misterio. «Básicamente se ofrece material que puede servir al médico en su consulta privada o en la de la seguridad social», recuerda la responsable de uno de los mostradores. Los pediatras, por ejemplo -apuntan en el recinto-, suelen hacer acopio de bolis y productos de papelería para dar a los niños en las consultas. María Victoria López es una de las asistentes a este multitudinario congreso. Asegura que prácticamente todos los congresos ofrecen lo mismo en cuanto a merchandising , material de papelería y librería. En su caso, al no tener hijos, opta por repartir los obsequios con la familia. Uno de los que recuerda con más ilusión fue un ratón inalámbrico para el ordenador. Lo cierto es que aunque la relación con la profesión médica de algún producto es discutible, ninguno supera los treinta euros de valor. Solidaridad En uno de los expositores han sustituido los agasajos para el congresista por una medida solidaria. Si el médico se acerca por allí, el laboratorio le entrega un pulsera de látex y envía un euro a la Fundación Pequeño Deseo, cuyo objetivo es hacer realidad ilusiones de niños con enfermedades crónicas o terminales. Un merchandising bien invertido. Dentro de los productos de los stands llaman la atención los de importantes casas comerciales de productos lácteos, galletas con fibra, yogures enriquecidos para controlar el colesterol... e incluso de cerveza sin alcohol, buena para las embarazadas y lactancia. En estos casos, sin un código deontológico de farmaindustria por en medio, reconocen que, «se trata de incrementar el mercado, aunque no tenemos datos de que haya una repercusión directa», señalan.