DE REOJO | O |
16 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.SACARSE el carné de conducir es uno de los grandes negociones de este país. Los anglosajones, con su habitual burricie pragmática, se creen que se trata de una destreza básica para cualquier adulto, y la enseñan durante el período educativo. Los pobres... No se han enterado de que es un negoción, y aquí, que somos unos adelantados y tenemos visión de empresa y de futuro, nos lo hemos montado bien para sacarle un buen pico a los matadillos que se sacan el carné. No se trata de cerrar las autoescuelas, ni de echar a la calle a los simpáticos y entrañables examinadores. Pero aquí hace falta un cambio, porque el negoción se va a acabar. Los tomates han subido mucho, y papá y mamá ya casi no pueden pagarle prácticas y exámenes al retoño. Saber conducir es tan necesario como saber caminar, sólo que cuando damos los primeros pasos el Estado no nos pone la zancadilla para montarse el negoción.