Un panorama de subsistencia

La Voz L. P. | SANTIAGO

SANTIAGO

Análisis | Empleo y paro están estancados

16 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La situación sociolaboral de Santiago podría dibujarse así: una ciudad que vive del comercio, el turismo, la construcción y las administraciones públicas. El panorama se completa con empresas singulares -la maderera Finsa, la de telecomunicaciones Televés o la única fábrica de papel existente en Galicia, Brandía- que proceden todas ellas de la época desarrollista de los sesenta. Y esto es lo que hay y el empleo que hay, que alcanza a 45.000 trabajadores, incluyendo los de cuello blanco. Pese a esta endeblez empresarial que, por encima, se encuentra congelada desde los años sesenta, Santiago es la tercera ciudad gallega en facturación netamente empresarial, según los datos del Anuario Ardán. Así que la evolución sociolaboral a lo largo de los últimos años es prototípicamente gallega: ni subimos ni bajamos la escalera. Son las mismas empresas y el mismo empleo. Hay variaciones en esta fotografía en movimiento que, aún así, se mantiene invariable. Así, en Santiago los últimos datos oficiales de paro, referidos al mes de mayo y aportados por la Consellería de Asuntos Sociais, constata la existencia de 6.458 desempleados, de los que 820 son menores de 25 años. Un desglose sectorial del paro santiagués desvela que de este paro total hay 1.335 sin empleo anterior, aunque el grueso del desempleo se encuentra adscrito al sector servicios, exactamente 4.105 personas. Con valores numéricos menos relevantes figuran la construcción (456), la industria (516) y la agricultura (46). Un análisis de Comisións Obreiras (CC OO) destapa un dinamismo demográfico y del mercado laboral levemente superior a la media gallega. Así, la tasa de ocupación en Santiago es tres puntos más alta que en A Coruña y 2 con respecto a Vigo. También la tasa de paro comarcal es inferior en dos puntos a la provincia coruñesa y a la media gallega. Sin embargo, la tasa de precariedad en la comarca santiaguesa, de acuerdo con esta fuente, se encuentra situada en un alarmante 36,4%. El empleo basura parece ser el signo de los nuevos tiempos en esta comarca con más personas activas y más ocupadas pero precarias y menos paradas que en el entorno gallego. Por el lado empresarial, predominan las pymes y las pocas grandes empresas son las de los años sesenta. La principal actividad es el textil-confección, seguida de la industria maderera, fabricación de material electrónico y distribución de agua. Aun así, una de cada cuatro personas asalariadas se encuentra en el sector público. El futuro está en los servicios, donde la Mesa de Emprego se afana en hallar nuevos yacimientos de empleo, iniciativa que debería extenderse a la comarca.