La pinza entre críticos y oposición mina el poder de Martino en Ordes

Diego Espiña ORDES

SANTIAGO

BARROS

El pleno recupera las competencias que la mayoría del PP había cedido a la Xunta de Goberno A partir de ahora habrá un pleno cada mes, los lunes por la tarde, para facilitar la asistencia

31 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Se cumplió el guión y la asociación no declarada entre los cuatro ediles críticos del PP y la oposición en el Concello de Ordes dinamitó las últimas esperanzas del regidor ordense, Teodosio Martino (PP), de seguir contando con una mayoría absoluta al frente de la corporación municipal. El pleno ordinario celebrado ayer no defraudó al público asistente. El primer indicio de la fractura en el seno del grupo de gobierno se vio en el cambio de asientos y Martino estuvo flanqueado por sus dos nuevas tenientes de alcalde, Estrella Vázquez y Susana Mosquera, quien se estrenó como portavoz del PP. La de ayer fue una sesión que destacó por el significado político de las mociones aprobadas, en las que volvió a quedar patente el poco margen con el que cuenta el grupo de gobierno. Para muestra, el hecho de que su intención de aprobar el proyecto de abastecimiento de aguas para las parroquias de Ardemil, Leira y Buscás quedó encima de la mesa al entender el PSOE, los cuatro ediles críticos y el CDI que era necesario buscar primero financiación para el mismo y crear una comisión de trabajo. Pero el plato fuerte estaba por venir. El CDI consiguió sacar adelante, tras un tenso debate y con la única oposición de los cinco miembros del gobierno, su moción para devolver al pleno las competencias que hace más de un año la mayoría popular había delegado en la Xunta de Goberno. La razón, la nueva situación, que hace necesario un mayor poder fiscalizador por parte del pleno. Y no fue todo, ya que tras ello el PSOE y el BNG acordaron, respaldados por CDI y los cuatro críticos, situar, en adelante, un pleno ordinario cada mes que se celebrará los lunes a las seis de la tarde «para que todo el mundo pueda asistir». Y mientras pasaba todo esto, el regidor no participaba más que como simple observador.