Adiós Iberia, good bye Barajas

SANTIAGO

CRÓNICAS URBANAS | O |

11 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LOS POCOS compostelanos que viajaban hace 25 años en avión entre Lavacolla y Madrid son conscientes de que entonces pagaban más que ahora por un billete. A reducir los precios contribuyó sin duda la aparición de dos aerolíneas competidoras, que sin embargo no tuvieron la habilidad de liberarnos de esa cruz caótica e imprevisible que es el aeropuerto de Barajas. Como una penitencia más, a los gallegos nos obligaron a pasar por la capital de España para dirigirnos a cualquier destino excepto Barcelona, fuera o dentro de la península: de Santander a Pekín, de Jerez a Moscú. Por eso, sólo aquellos que tienen un familiar en el extranjero saben lo que es la dictadura de Iberia (¿cuántos gallegos hay en Europa y América?). Sólo los que padecieron la pérdida de una maleta entienden de qué hablo (dos de cada tres, según encuestas de la USC). Sólo unos pocos que navegan por viajar.com o rumbo.es han sufrido la experiencia de cuadrar vuelos para salir de esta encerrona aérea que es Galicia. Sólo ellos pensarán que el 11 de abril será un día histórico: el día en que Santiago conocerá un nuevo horizonte, una lanzadera asequible y cercana que nos permitirá decir por fin aquello de que el mundo es un pañuelo. E imitar a Phileas Fogg.