A CADEIRA
06 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.LA MATRÍCULA escolar ha dado un respiro este año a los colegios compostelanos. Hay más niños en las primeras etapas de la educación, lo que se traducirá en más alumnos durante los próximos años en la secundaria. Pero conviene no dar saltos de alegría. Ahora que las aulas parecen estabilizarse, tras varios años de sangría constante, es el momento de mimar a los más pequeños. Conciliación de la vida familiar y laboral, subvenciones, guarderías, igualdad de oportunidades para los estudiantes extranjeros... palabras que deberían plasmarse en hechos cada vez más palpables. Al final, es la inversión más rentable que puede hacer una sociedad que aspire a algo. Que ninguna madre ni ningún padre tenga que renunciar a la natalidad porque no encuentra una guardería, no puede compatibilizar familia y trabajo o duda de poder pagar la universidad de sus hijos.