Vacaciones en el tajo

Míriam F. Louzao SANTIAGO

SANTIAGO

El mirador | Un verano en Santiago Para muchos jóvenes el verano no es sinónimo de vacaciones, ya que aprovechan esos tres meses, que tienen libres, para trabajar.

17 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando hablamos de verano, inevitablemente vienen a nuestra mente imágenes de playas, salidas nocturnas, fiestas, después descanso y después más fiesta. En definitiva, vacaciones. Pero no le sucede lo mismo a todo el mundo. Hay muchos jóvenes que, cuando piensan en verano, piensan en trabajo. Son muchos los que aprovechan esos tres meses de vacaciones que tienen libres para buscar una ocupación y sacar algún dinero para sus gastos. Además, el hecho de que en verano la demanda de gente para trabajar en determinados sectores, como el comercio o la hostelería ascienda, se lo pone más fácil a quienes buscan un trabajo estival. Ana Castro trabaja en una empresa de trabajo temporal situada en el Ensanche compostelano. «En verano, nuestros principales clientes son estudiantes que quieren tener algún trabajillo. Y además, es la estación del año en la que hay más movimiento, más eventos, por lo que crece la demanda de trabajadores. A esto debemos unir que este año, al ser Xacobeo, aún crezca más esa demanda». Elena Fernández, gerente de People, otra empresa de trabajo temporal compostelana, añade, además que «la mayor parte de los trabajos que solicitan son de hostelería o administrativos. Sobre todo, de atención al público». Todo esto hace que sean muchos los jóvenes a los que podemos encontrar atendiendo en grandes almacenes, bares o restaurantes, mientras los trabajadores habituales están de vacaciones. Pero, además, para que podamos disfrutar de nuestras vacaciones otros tienen que trabajar. Es el caso de los socorristas de playas o piscinas descubiertas, o de los camareros del chiringuito de la playa, por ejemplo, que muchas veces pasan desapercibidos pero que son imprescindibles para que podamos exprimir al máximo nuestro tiempo de descanso. Eloy tiene 22 años y los últimos cuatro veranos los pasó trabajando de socorrista en las playas de Ponteceso. Durante el curso, estudia un ciclo de Informática y Programaciones y por eso el año que viene no podrá trabajar de socorrista «porque tendré que hacer las prácticas del ciclo». De hecho, son miles los jóvenes estudiantes de ciclos formativos o universitarios que pasan todo el verano haciendo prácticas en empresas. Pero hay otras opciones no tan comunes. José tiene 25 años y lleva cuatro trabajando en las cuadrillas contra los incendios que cada verano vigilan nuestros bosques para evitar que desaparecan más y más hectáreas. «Sé que no es la opción más típica para trabajar en verano, pero a mi es algo que me gusta hacer. Además, cada vez más amigos míos se están animando». Un verano en el extranjero Trabajar en el extranjero también es una buena alternativa porque con el dinero que consigas financias la estancia y, además, perfeccionas el idioma. Por eso es la opción por la que cientos de jóvenes se decantan cada verano y algunos incluso combinan el trabajo con algún curso para aprovechar más la estancia.