El Concello de Ordes endurecerá el control de la movida nocturna

Ramón Vilar ORDES

SANTIAGO

Las propuestas inciden en el incremento de agentes y en el control de horarios y ruidos La comisión de seguridad convocará a los hosteleros para tratar los problemas del sector

04 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Representantes de todos los grupos políticos de Ordes se reunieron ayer por la mañana a puerta cerrada para tratar los problemas de la movida en el casco urbano. Después de una reunión de más de hora y media, los partidos firmaron un comunicado conjunto para «salvaguardar el buen funcionamiento y continuidad de la llamada movida». Por unanimidad, PP, BNG, PSOE y CDI acordaron la adopción de tres medidas: más presencia policial, estricta aplicación de las ordenanzas municipales y contactar con el sector hostelero para solucionar «los problemas inherentes a la movida». El primer punto obliga al Concello de Ordes a presionar para que se aumente el número de agentes de seguridad en el casco urbano durante las noches de los sábados. En la actualidad, cinco policías locales y una o dos patrullas de la Guardia Civil prestan servicio en la noche de copas ordense. Son muchas las voces que consideran insuficiente este número debido a que cada sábado llegan a la localidad entre seis mil y ocho mil personas. Además de un aumento de agentes, el Concello pretende que se mejore la coordinación de las dos fuerzas y que haya una presencia física estable de varias dotaciones en el Campo da Feira, en donde se concentran la mayoría de los locales de ocio. El segundo punto aprobado ayer especifica que «se procederá a la aplicación de la ordenanza fiscal número 23». Esta norma municipal regula entre otras materias el control en la emisión de ruidos, la distancia mínima de cincuenta metros entre cada pub o discoteca o la prohibición de salir de los establecimientos con los vasos de cristal. Control horario Aunque dicha norma no especifica el control de los horarios de cierre, en el último pleno se habló de la necesidad de establecer un control de los mismos. Junto a esta medida también se acordó el establecimiento de contactos con los hosteleros para «intentar encontrar entre todos una solución a los problemas». Los representantes de los distintos grupos políticos también confirmaron que en las próximas semanas la comisión municipal sobre la movida volverá a reunirse para analizar la situación. Ninguno de los representantes políticos consultados quiso profundizar en los contenidos de la reunión y se remitieron todos al escueto comunicado que hicieron público. Eso sí, los ediles calificaron como «positiva» la reunión celebrada ayer.