La oposición padronesa quiere un plan global para enterrar el cableado

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN

SANTIAGO

ANXO ABALO

El grupo independiente acusa al Concello de incumplir sus propios acuerdos La CIPa recrimina al gobierno local que negocie en solitario una solución para el área del Bordel

27 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La Converxencia de Independentes de Padrón (CIPa) lamentó ayer la falta de seriedad del grupo de gobierno (PP), al que acusa de incumplir un acuerdo plenario adquirido en el pasado mandato con las demás fuerzas políticas en relación al proyecto del enterramiento del cableado de media y alta tensión. La CIPa se refiere al compromiso de una negociación conjunta y elaboración de un plan de actuación consensuado para el enterramiento de las líneas eléctricas que cruzan terrenos de crecimiento del municipio. En una nota de prensa hecha pública por el grupo, su portavoz, Eloy Rodríguez, manifiesta su preocupación por el hecho de que el PP se «decanta e patrocina erróneamente un proxecto parcial de soterramento de cableado», que afecta a la zona del Bordel. Por contra, este grupo defiende la redacción de un proyecto global de enterramiento, realizable mediante fases, incluyendo la totalidad de los terrenos catalogados como urbanos y beneficiando por igual a pequeños y medianos propietarios, con la finalidad de «aumentar a oferta de solo e acabar coa especulación a fin de abarata-la vivenda». De acuerdo con los datos aportados por el grupo independiente, la actuación de enterramiento en la zona del Bordel afectará aproximadamente a cien metros lineales de línea de media tensión entre la estación de autobuses y el río Sar, así como a 266 metros, también lineales, de cable de alta tensión entre Fenosa y el Sar, para una superficie de 28.000 metros cuadrados y no 60.000 como dice el equipo de gobierno, según explicó ayer Eloy Rodríguez. Pero, en realidad, en Padrón existen en torno a 1.440 metros lineales de cableado de media tensión y 1.660 de alta, con su correspondiente servidumbre de cinco metros a ambos lados, que cruzan terrenos catalogados como urbanos y urbanizables directamente y que ocupan en torno a 160.000 metros cuadrados de superficie en la que no se puede edificar por estar hipotecada. Por ello, la CIPa defiende una actuación que primero cree infraestructura planificada para después facilitar el acceso a la construcción y no dejar la planificación en manos de las empresas inmobiliarias y estructurando la misma en función del 10% de cesión obligatoria. Por último, el grupo independiente pide una explicación oficial de por qué se incumplieron los acuerdos adquiridos ya en 1997 y de por qué se prima una zona concreta en detrimento de la inmensa mayoría de los terrenos.