LA PUNTILLA | O |
09 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.UNA COSA está meridianamente clara en el controvertido asunto de la Casa de Acollida: al gobierno local, que se ha pringado hasta las cejas, se le ha ido de las manos. Muchos de los pasos dados desde que estalló el conflicto hace varios meses lo denotan. Y el problema es que sigue la huida hacia adelante. Nada menos que hasta el TSXG. Incluso intentando hacer comulgar al paisanaje con ruedas de molino: la falsedad de los informes municipales queda a las claras en la sentencia del Juzgado de lo Social en tanto que éstos sustentan, incluso con párrafos calcados, la carta de despido de la ex directora del centro.