Compromiso

| XOSÉ VALIÑA |

SANTIAGO

SALGUEIRIÑOS

28 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

NO SÉ CÓMO encajará la transformación de la plaza de Galicia en un escenario urbano que recupera la funcionalidad intercambiadora a la sombra del Castromil. Uno creía que la idea de Xosé Sánchez Bugallo había quedado encerrada para siempre en el tintero electoral, pero el regidor es firme a la hora de mantener un compromiso que constituyó un proyecto estrella en la etapa previa a los comicios. Lo cierto es que muchos le recordarían la gratuidad de la propuesta, en caso de no consumarse, en una nueva hora electoral. La plaza de Galicia, con su configuración actual, es un disparate urbanístico. Es un rincón sin atractivo y una sinrazón urbana que pide a gritos una iniciativa transformadora. No sé si la que está sobre la mesa es la acertada, ya hablará el dilucidario. La dársena, si realmente cumple los propósitos que la inspiran, no puede ser mala idea.