La participación en las elecciones a las 14 horas sube dos puntos hasta el 36,9 %
Los candidatos llegan al final de la campaña exhaustos y ya sólo les ilusiona conocer el veredicto ciudadano Los partidos se encomiendan a los indecisos para cumplir sus expectativas
22 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los indecisos se han convertido en un cupón de la ONCE. Los tres partidos con posibilidades de gobernar el futuro de Compostela repasaban ayer las últimas encuestas de intención de voto y ni Sánchez Bugallo, ni Dositeo Rodríguez, ni Néstor Rego están dispuestos a romper el boleto de la ilusión hasta el domingo a las diez de la noche. Pero lo cierto es que todo el pescado está vendido y ya sólo queda cerrar la campaña con actos que no dejan de ser un guiño cómplice para los incondicionales. En el Auditorio de Galicia (PSOE), en el Capitol (PP) y en el barrio de San Pedro (BNG) los tres ganarían por una mayoría aplastante. Se acabaron las promesas, los planos y las chisteras, y el cansancio se notó en las comparecencias de los candidatos ante los medios. Son conscientes de que el Apóstol no vota y se limitan a matizar las insulsas intervenciones de los adversarios. Los periodistas, por su parte, ya sólo preguntan por la hora que nunca llega. Néstor Rego sigue presentando su programa a velocidad de crucero. Ayer tocaba transporte público, y optó por incidir en una iniciativa alejada «das fantasías de outros». El nacionalista propone retocar los recorridos de los grandes autobuses y complementar la red con ocho vehículos eléctricos de entre 25 y 35 plazas que hagan un recorrido circular de doble sentido entre As Fontiñas y la praza do Obradoiro para conectar toda la periferia del casco histórico. Bugallo buscó como disculpa la presentación de su proyecto para Brañas de Sar, uno de los espacios que ha ganado protagonismo en todos los programas electorales tras el avance del Plan Xeral de Ordenación Municipal. Eligió el mismo perro que el PP y el BNG (zonas deportivas y verdes a tutiplén) aunque le puso un collar distinto. Hizo sus números, y calculó que a largo plazo los compostelanos tendrían a su disposición unos dos millones de metros cuadrados de zona de esparcimiento. El candidato socialista aseguró que a estas alturas aún le quedan muchos proyectos por presentar, pero ya no lo va a hacer. En el fondo, todos se lo agradeceremos.