Una nueva profesión contra el fuel

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO

SANTIAGO

Los titulados buscan la homologación de los estudios a nivel estatal, y mantendrán una entrevista con el conselleiro de Medio Ambiente para ofrecer asistencias técnicas

21 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?alicia ya posee ingenieros ambientales, una carrera propia de la Universidad de Santiago que se implantó en el año 2000 y acaba de sacar al mercado laboral la primera hornada de titulados. Estos profesionales acaban de constituir la Asociación Galega de Enxeñeiros Ambientais (Agaea), la primera entidad de este tipo a nivel estatal -actualmente este estudio se imparte también en Cantabria y Girona, pero todavía no han salido los primeros licenciados-. El objetivo de Agaea es claro. En primer lugar, conseguir la homologación que convierta este título en oficial. En el próximo mes de junio, los responsables de estas carreras en España presentarán un escrito ante el Ministerio de Educación para impulsar esta validación. Una vez logrado, la asociación espera constituir el primer colegio oficial.Uno de los problemas del colectivo parte de los licenciados en ciencias ambientales, que consideran que entre las dos carreras existen demasiadas similitudes como para permitir la homologación de la ingeniería. Javier González, vicepresidente Agaea, recuerda que en numerosos países conviven profesionales de las dos titulaciones sin ningún problema.La primera hornada de ingenieros ambientales surge precisamente cuando los vertidos del Prestig e han puesto de moda los estudios sobre medio ambiente y ecología y la necesidad de contar con los expertos universitarios. De hecho, mantendrán una entrevista con el conselleiro de Medio Ambiente, Xosé Manuel Barreiro, para ofrecer su asistencia técnica, y se pondrán en contacto con los concellos más afectados por el fuel del petrolero. El objetivo de estos titulados es, fundamentalmente, la prevención de daños ambientales. Actuaciones Sus trabajos abarcan actuaciones como la lucha contra el consumo no sostenible de recursos, la generación de residuos, contaminación de aguas, aires y suelos, evitando que cualquier proceso productivo o actividad humana acabe afectando a la calidad ambiental. Para ello diseñan obras e instalaciones que permitan la minimización del efecto de las emisiones generadas en cualquiera de estos procesos. Además, entre sus funciones está la de proponer medidas que eviten la generación de contaminación a través de tecnologías limpias.