El debate presupuestario se mezcló con alusiones a los problemas para edificar

La Voz

SANTIAGO

La corporación también aprobó ayer el presupuesto municipal para el próximo año, que se resume en unas partidas de ingresos y gastos de 2,4 millones de euros. Manuel Mirás señaló que se trataba de un presupuesto «conservador» que no había incluido subvenciones previstas (planes de la Diputación) por desconocer su importe real. Igualmente reconoció que había mantenido el mismo sistema de retribuciones para el alcalde, para los concejales y para los ediles de la oposición para que supiesen «o que é estar na oposición a secas». En cualquier caso, fue la oposición la que centró el debate prespuestario, no tanto en las retribuciones del grupo de gobierno, sino en el hecho de que se incluyesen como ingresos para el próximo año 270.000 euros con el impuesto de construcciones. Según el portavoz del BNG, Manuel Siverio, esta cantidad es excesiva si se tienen en cuenta los ingresos por nuevas construcciones, dado que el Concello tiene suspendidas las normas. Siverio señaló, por el contrario. que si se hace cumplir la normativa a las empresas constructoras, con los correspondientes expedientes sancionadores por no respetar las cesiones de terrenos que le corresponden al Concello con cada construcción, se podrían ingresar hasta dos millones de euros. No incluir esta previsión en los presupuestos, demuestra, a juicio del BNG, que «neste Concello mandaron e seguen mandando algúns promotores». El alcalde dio por concluido el debate al señalar que el orden del día incluía aprobar el presupuesto y no hablar de urbanismo. Antes, el PP consideró excesivos los apartados dedicados a gastos de personal y a gastos corriente para el próximo año. Una vez terminado el pleno, el alcalde propuso celebrar otra sesión para debatir una moción del BNG sobre el Prestige . Los miembros del PP se opusieron. Lorem nos nulp