La puesta en marcha de la oficina de Tráfico es esperada como agua de mayor por miles de ciudadanos de Santiago y de numeros municipios del entorno. Se estima que más del 50% de las actividades del sur de la provincia coruñesa se gestionarán en la oficina compostelana. El segmento poblacional representa el 33,15% de los moradores de la provincia. La comarca de A Coruña aglutina al 47% y el 26% restante corresponde al área de Ferrol, para la que el BNG reclamó en su día la posibilidad de montar otra oficina. La elevada demanda de la zona de Santiago motivó que desde hace más de una década Madrid barajase la conveniencia de crear una jefatura local (las primeras se abrieron ya en 1986) en Compostela, sede capitalina, pero la idea se difuminó durante años arrastrada por las carencias presupuestarias de la administración central. Al menos esa era la argumentación de Madrid. Desde entonces han sido muchos los compostelanos y gentes de la comarca que han tenido que desplazarse a A Coruña o buscarse la vida. Es extenso el abanico de papeleo que tramita la jefatura provincial de Tráfico. La sede de Compostela asumirá todas las funciones que se ejercen en la rúa herculina del Doctor Moragas. Al margen de la sede, uno de los problemas más gordos inherentes a las oficinas locales de Tráfico es la dotación del personal. Las previsiones indican que una veintena de trabajadores prestarán servicio en Compostela, la tercera parte de los que operan actualmente en A Coruña. Estas incorporaciones, según Madrid, se suelen arreglar con convocatorias a nivel de Estado.