Las obras del colegio Rosalía de Padrón afectan al desarrollo del curso

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN

SANTIAGO

ANXO ABALO

El Consello Escolar ha solicitado la jornada única mientras se construye el nuevo centro La falta de una zona cubierta obliga a los alumnos a quedarse en las aulas en días de viento y lluvia

21 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La Asociación de Pais e Nais de alumnos del Colegio de Educación Infantil y Primaria Rosalía de Castro de Padrón se decidió ayer a denunciar el «mal estado» y la «precariedade» en la que los estudiantes y los propios profesores desarrollan su labor diaria. Los problemas de seguridad derivados de las obras de construcción del nuevo edificio, la desaparición del gimnasio y la «drástica disminución» de los patios de recreo -lo que conlleva que los alumnos permanezcan encerrados en las aulas desde las diez de la mañana y hasta las cinco de la tarde- están provocando «reiteradas protestas de toda a comunidade escolar». Ésta destaca, además, las «persistentes molestias» causadas por los trabajos del futuro inmueble que se está construyendo. Los problemas se agravaron, según denuncia el colectivo de padres, en estos últimos días de temporal ya que la fuerza y la persistencia de la lluvia inundó buena parte de las instalaciones educativas, desde patios a aulas. A ello hay que añadir los serios destrozos ocasionados por el viento en el único espacio de recreo, donde se levantó parte de la cubierta lo que dio lugar a «momentos de tensión en la comunidad escolar». Ante este cúmulo de circunstancias, el consello escolar del centro demandó de la administración la implantación de la jornada única, al menos mientras duren las obras del nuevo edificio. No obstante, la Delegación Provincial de Educación denegó tal solicitud «basándose en criterios puramente económicos», según explica el APA, lo que provocó «airadas protestas» de los padres. Ahora, la asociación se hace eco de las mismas y solicita a la administración educativa que «antepoña a seguridade da comunidade escolar por riba de criterios económicos». Y es que la actividad diaria, según constatan todos los colectivos implicados, no resulta fácil.