NACHO MIRÁS FOLE EN DIRECTO La detención del brigada de la Guardia Civil fue el tema de conversación del día en Ordes
29 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.RDES a media tarde está entretenido. La gente va y viene por la avenida de Alfonso Senra y aunque no ha oscurecido del todo ya están encendidas las farolas. La visita a la capital del queique se hace obligatoria un día después de que hayan «trincado» al jefe de la Guardia Civil, el brigada Carlos Casal, en una operación contra el narcotráfico. La vidilla de Ordes está hoy en los bares; no se habla de otra cosa. En cada tasca se ha montado una tertulia sobre el asunto, en cada panadería, en cada parada de autobús. Las opiniones son diversas, pero los parroquianos se dividen en sorprendidos y adivinos, éstos últimos los que aseguran que «se veía venir». «Oes, muchacho, a noticia que dades é un bombazo. Hoxe o periódico non chegou a nada». Así habla un vecino de la rúa Generalísimo en un bar de la calle. Sus compañeros de partida intervienen: -«Non era mal tipo o brigada, o único é que sempre andaba rodeado de mulleres guapas e que era un pouco fanfarrón». -«Tamén puxestes que andaba nun BMW e eso non ten nada que ver. Hoxe en día un BMW teno calquera, eu mesmo podería mercar catro». -«Él parece boa persona, o único é que é un fulano lixeiro, xogador de máis, gustáballe vivi-la vida». A estas alturas uno ya se ha dado cuenta de que la vida del brigada era del todo pública. Pero también llama la atención un hecho: ninguna, absolutamente ninguna de las personas a las que se les ha preguntado relacionaban al jefe de la Guardia Civil de Ordes con el narcotráfico: «Podía ter outras cousas, pero esa, Dios me libre, na vida pensaramos», dicen sobre un tapete de tute cabrón. «Se fixo mal, que pague», añade otro.