La plantilla de auxiliares del Psiquiátrico se halla «desbordada» por la presión laboral, señala Mercedes Bugallo. Según la sindicalista, el personal es muy reducido para atender salas en las que conviven enfermos en situación geriátrica, con otros que padecen patologías mentales severas y con precedentes de conductas agresivas. La auxiliar agredida recientemente trataba de aplicar la medicación que el agresor tiene prescrita, cuando recibió un fuerte golpe en el cuello. Lo que indignó a la asamblea de trabajadores fue que se trata de un hecho muy repetido, sostiene la sindicalista. En el escrito de la Xunta de Persoal registrado en mayo de este año por el Sergas se reflejan «agresións dos derradeiros meses» y se alude al hecho de que «un pacente conflictivo leva máis dun mes atado de pes e mans», por lo que se alertaba de la posible «ilegalidade» de las medidas adoptadas y se reiteraba la necesidad de más personal para atender las salas más conflictivas. Al ser consultada la dirección del complejo hospitalario sobre este asunto, ayer por la tarde, manifestó que el número de trabajadores del Psiquiátrico es el mismo que hace veinte años y el volumen de enfermos, crónicos, se redujo considerablemente en ese tiempo, por lo que en principio considera que la plantilla es suficiente.