RÚA DOS CARBALLOS

La Voz

SANTIAGO

MARGA MOSTEIRO MI CALLE

22 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Pocas son las calles de esta ciudad en las que no vive nadie. Sin embargo, en la Almáciga hay una en la que no reside ninguna persona, pese a disponer de un intensa circulación de peatones. La rúa dos Carballos es una gran cuesta formada por escaleras y rampas en zig-zag, que une la rúa de Touro con la praza de Paz a los pies de los edificios administrativos de la Xunta. En Os Carballos no hay ningún portal de viviendas; a ella sólo dan las ventanas de la residencia que ocupa el último solar de la rúa Basquiños. Aunque no tiene residentes propios, la rúa Os Carballos es empleada cada víspera de fin de semana por los numerosos estudiantes que se desplazan desde sus pisos de la Almáciga hasta la estación de autobuses. Cada día también es paso habitual de los funcionarios que aparcan sus coches en las rúas Betanzos, Arzúa, Touro y Teo. Esta cuesta ha provocado más de un susto a los usuarios menos precavidos. Las escaleras y rampas cambian en cada tramo, por lo que un despiste provoca las caídas de aquellos que siguen pensando en escaleras cuando de repente aparecen las rampas. En la rúa de Os Carballos se colocó recientemente una placa que descubrió su nombre a los vecinos; un nombre lógico dado los carballos que la enmarcan. mmosteiro.santiago@lavoz.com