Un cambio de planes a última hora marcó los acontecimientos

La Voz

SANTIAGO

Según la información facilitada por la familia, María José Arcos había comentado a su hermana el 14 de agosto de 1996 su intención de pasar los días siguientes, los últimos de sus vacaciones, en la playa con unos amigos. Se había comprado un bikini nuevo y había estado hablando sobre asuntos de trabajo que pretendía resolver a la vuelta, prevista para el 19. Ya en Santiago, también el día 14, le contó a una amiga sus planes para las jornadas siguientes: salir hasta el día 18 en compañía de un amigo. Por la noche, ya en casa, informó también a su madre de su viaje. Pero después de una llamada telefónica decidió cambiar los planes y le dijo a su madre: «Mamá, no te preocupes, me voy y vengo mañana. He cambiado de planes». Y se fue el 15 de agosto sobre las doce horas con la intención de volver en el mismo día. Pero en casa no volvieron a escuchar su voz. Se la intentó localizar telefónicamente a través de una amiga que dijo saber dónde estaba. Pero no fue posible y la persona con la que se supone que debería haber estado -según relató él mismo a la familia- dijo que hacía semanas que no la había visto y que no sabía de ella. Cuando la Guardia Civil devolvió el coche y los efectos personales de María José a la familia, su hermana Rosa, que mide doce centímetros más que María José, se dio cuenta de que no era capaz de alcanzar los pedales del vehículo, puesto que el asiento del conductor estaba excesivamente retirado. Y la radio estaba encendida. Guardia Civil, Protección Civil, Cruz Roja, Cruz Roja del Mar, Grupo Especial de Submarinistas, voluntarios e infinidad de familiares y amigos participaron en una búsqueda en el entorno de Corrubedo que se prolongó durante un mes y medio. En Santiago, la Policía Nacional tomó declaración a familiares y amigos que comparecieron voluntariamente. Declaraciones El 21 de agosto se produjeron dos hechos importantes: la Guardia Civil consigue determinar, gracias a testigos, que el coche fue estacionado en el faro la madrugada del día 16, entre las 3 y las 7 de la madrugada; y declara ante la Policía Nacional la persona con la que, se supone, María José iba a pasar la jornada del 15.