Compostela fue una ensaladera de distintos modos de entender la vida en el Día de Galicia Habría que preguntarle al Apóstol qué le parece lo que se monta en Santiago el 25 de julio: unos señores con traje se apelotonan junto a su tumba para pedirle cosas; afuera, una muchedumbre pide otras cosas diferentes bajo una constelación de estrellas rojas; los habitantes se dividen en españoles, «nacionais» e importados; los bares rebosan tortilla y una charanga de La Bañeza recuerda a toque de trompeta la historia de Adelita, por tierra y por mar. ¿Están locos estos gallegos? No, Señor, es que somos así.
25 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Señor Santiago. No estamos locos, sabemos lo que queremos; quizás un poco particulares. Entienda usted que es un ídolo de masas, más que Sinatra, y que el fenómeno de los «fans» tiene estas cosas. Los del traje cumplen con la parte solemne, ya está acostumbrado. Pero, fuera de la Catedral, las cosas han ido cambiando con los tiempos. Con el debido respeto hacia los honores que le brindan, le cuento que veo la ciudad convertida en una gran coctelera de ideas, de lenguas y de maneras de entender la vida.está acostumbrado. Pero, fuera de la Catedral, las cosas han ido cambiando con los tiempos. Con el debido respeto hacia los honores que le brindan, le cuento que veo la ciudad convertida en una gran coctelera de ideas, de lenguas y de maneras de entender la vida.