Juan Silva Alvite, presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería Juan Silva Alvite (Mazaricos, 1950) tiene fama de ser un hombre tranquilo y dialogante. Falta le hace para dirigir, él en la rama de restauración y Manuel González en la de hospedaje, la Asociación de Empresarios de Hostelería de Santiago y Comarca. Es una de las agrupaciones sectoriales más poderosas de Galicia, con 1.300 establecimientos afiliados. Silva abandera un cambio en el sector hostelero, que en los últimos años ha acelerado su modernización. Este empresario advierte que no es oro todo lo que reluce y desmiente falsas creencias: «Ser hostelero en Compostela no es ningún chollo».
03 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Juan Silva afirma que no se analizan en profundidad las circunstancias del sector hostelero cuando existe la creencia de que éste es la gallina de los huevos de oro en Compostela. -Pero les va bien, ¿no? -Como se habla de tantos visitantes, se cree que todo va a parar a la hostelería. Una gran parte del sector mantiene los mismos precios desde hace cuatro años. Y de eso no habla nadie. Además, yo nunca ví que un hostelero se retirara a los 45 años, a los 50 o a los 54 con jubilaciones anticipadas. Es necesario trabajar muy duro para salir adelante. La hostelería no es ningún chollo. -¿Hay en Compostela una hostelería rica y otra pobre? -Como en todo. Depende donde estés ubicado tienes más o menos movimiento. Ahora bien, los visitantes deben tener alicientes para quedarse un día más porque hay más que ver que la catedral y el casco viejo. -¿Se avanza para explotar mejor los recursos turísticos? -Se ha notado un cambio, pero todos los visitantes son necesarios. Tanto los del Xacobeo 99, más de entrar y salir, de autobús y peregrinaciones, como los del 2000, de un turismo más individualizado, de menos cantidad y más gasto. -¿Reconoce usted la hostelería de hoy respecto a la de hace una década? -Ha cambiado mucho, y en menos de diez años. La gente se dio cuenta de que hay que responder: es bueno que el turista venga, y también que se vaya contento. El sector está preparado para eso e intenta que así sea, aunque en todos los gremios hay excepciones. -El proyecto del certificado de calidad hostelera parece un salto cualitativo. -Es muy importante para concienciar al empresario de hacia dónde tiene que ir y para darle una garantía de calidad a los usuarios de la hostelería. -Pero si no se suman los empresarios, será un fracaso. -Tenemos la obligación de hacerle ver al hostelero que es necesario, que ese camino tiene ventajas. El sector ha de implicarse porque todos vamos a mejorar. Hay que ir poco a poco. Si empezamos con cien empresas, sería un éxito.