La orquesta de alumnos de la Escola de Altos Estudios Musicais ofrece su primer concierto Han hecho bien los deberes y el sábado lo demostrarán. Son el equivalente a la plantilla de una orquesta sinfónica clásica, pero de momento sólo son alumnos de la Escola de Altos Estudios Musicais, toda una cantera musical, en su primera práctica orquestal ante el público. Será en la sala Mozart del Auditorio de Galicia y estará dirigido por Lucas Alemán, concertino de la Real Filharmonía de Galicia y profesor de esta escuela especializada junto con los demás solistas de la orquesta, a la que está vinculada.
06 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Los alumnos de la Escola de Altos Estudios Musicais tienen un alto nivel, «casi profesional», a juicio del jefe de estudios del centro, Enrique Mayer, que recuerda que la mayoría de ellos están acabando los estudios superiores de música o ya son titulados, pero que han tenido que superar unas pruebas de selección muy rigurosas para acceder a esta escuela dependiente de la Real Filharmonía de Galicia y dirigida por el mismo maestro titular, Antoni Ros Marbá. El concierto que interpretan el sábado estos alumnos aventajados forma parte de su programa de formación, en el apartado de práctica instrumental orquestal. Será la primera vez que toquen juntas las secciones de viento y cuerda, además de los alumnos de percusión, después de haber trabajado por separado y de haber interpretado música de cámara en los conciertos que cada trimestre programa la escuela. La mitad de los 34 estudiantes de la Escola de Altos Estudios Musicais son del segundo ciclo, es decir, que cursan el segundo de los dos años de formación exigidos. Existe la posibilidad de un tercer año para algún alumno especialmente bueno, que puede llegar a participar en la actividad de la Real Filharmonía. E incluso a formar parte de esta formación, pero en el hipotético caso de que se convoquen pruebas, abiertas y libres, para cubrir una vacante o porque se dote una nueva plaza. Esto ya ha sucedido una vez, y la afortunada fue Helena Sengelow, una de las veintidós violinistas con que cuenta la Filharmonía. Esta escuela nació para formar músicos de alto nivel, a caballo entre el conservatorio superior y el mundo profesional, como una cantera en la que pulir excelentes músicos para Galicia. La matería prima existe, porque la mayoría del alumnado actual son jóvenes de gallegos.