Un plato natural y «salvaje»

A. F. N. RIBEIRA

SANTIAGO

SIMÓN BALVÍS

La segunda fiesta de exaltación de la carne de potro reunió a numerosas personas en el monte A Curota La carne de potro, una de las «chichas» menos utilizadas en la gastronomía gallega, demostró ayer en el monte A Curota, en Pobra, que tiene tanto poder de convocatoria como los «reyes» de la parrilla: cerdo y ternera. Numerosos comensales dieron buena cuenta de once reses, cocinadas en guiso, durante una jornada festiva que promueve la asociación Curro das Canizadas con el fin de exaltar las propiedades de este producto. Sabroso, nutritivo y cien por cien natural son las excelencias que los ganaderos atribuyen a este plato «salvaje». La agrupación de gaiteiros Amigos do Barbanza puso la nota musical a la jornada.

03 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El Chan das Brañas del monte A Curota, que en julio fue escenario de la tradicional rapa das bestas, también organizada por los ganaderos de Curro das Canizadas, fue ayer de nuevo punto de encuentro de numerosas personas. Y en esta ocasión, al aliciente de ver los animales se unió uno nuevo: poder degustarlos en guiso. Una carpa con capacidad para 1.200 personas sirvió tanto de cocina como de comedor. Desde primera hora de la mañana, un nutrido grupo de personas se encargó de preparar la carne de los once potros sacrificados -unos setecientos kilogramos, aproximadamente-, que se sirvió guisada, acompañada de patatas y zanahorias, a un precio de ochocientas pesetas (4,8 euros) la ración. El año pasado, la primera edición de la fiesta, también se hizo asada a la parrilla, pero esta vez se optó por ofrecer una única especialidad. Aunque el potro fue el plato estrella, también se despacharon raciones de pulpo á feira y empanada, así como botellas de vino del país y albariño. La música corrió a cargo de los gaiteiros de la agrupación pobrense Amigos do Barbanza. Con la jornada gastronómica como excusa también fueron numerosas las familias y pandillas de amigos que pasaron el fin de semana de acampada en A Curota, o simplemente se acercaron ayer a disfrutar de un soleado día de campo.