El único fuego permitido

La Voz

SANTIAGO

EVA MILLÁN PROTAGONISTAS

20 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

PROBABLEMENTE VA a estar toda la noche localizado, pendiente de las más cien hogueras que se preparan para la noche del 23 de junio, pero Cesáreo Rey Noya, jefe del cuerpo de bomberos de Santiago, no perdona la cita con la tradición y pedirá, como todos, sus deseos en el momento del salto. Recobrar la sensatez y la normalidad para este colectivo es lo que lleva en mente Cesáreo, algo que no es de extrañar después de los litigios de los últimos meses debidos a la falta de medios que provocan múltiples limitaciones en su trabajo diario. En las normas municipales para controlar la noche mágica de San Juan se establece que ante el menor problema se puede llamar al 080, pero el jefe del cuerpo de bomberos no tiene en este sentido ninguna queja de los ciudadanos. Dice que «las normas pueden parecer un capricho, pero son necesarias porque gracias a ellas no hay problemas de deterioro de suelo como antaño. Por extraño que pueda parecer, los bomberos no empiezan ahora su «temporada alta». En verano, con los incendios forestales, sólo actúan en casos muy extremos. Es en los meses de invierno cuando tienen que llevar a buen puerto la seguridad de nuestra Ciudad. Y DEL fuego al agua. Los que sí llegarán sin duda a buen puerto son los compostelanos que participan este sábado 24 en la regata Ramiro Carregal. Los participantes largarán amarras de Ribeira en demanda de Portosín, bordeando la Isla de Sálvora. Después de saltar las hogueras en Santiago y tras un buen descanso, Jose Amigo, Ramón Sabin, César Álvarez, Francisco Gude, Juan Ramón López Oviedo o Carmelo Puertas, entre otros regatistas, intentarán dejar muy alto el nivel en nuestra ciudad que cuenta con un buen número de aficionados al mundo de la vela entre distintos sectores de la población.