Las entidades financieras se decantan por utilizar las redes Internet Protocol.
12 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Que Internet ha supuesto toda una revolución no constituye a estas alturas ninguna novedad. Que los cambios que quedan por llegar no pueden ni imaginarse, también empieza a intuirse. Uno de los sectores que está comenzando a vivir en primera persona estas profundas transformaciones tecnológicas es la banca, y lo está viviendo en dos frentes: el interno ?en todo lo que afecta a las infraestructuras con las que van a desarrollar y gestionar su negocio? y el externo ?en cuanto a los servicios que van a vender a sus clientes, cómo y dónde lo va a hacer?. En un entorno en el que el objetivo es mejorar y estrechar las relaciones con los clientes, ahorrar costes y ofrecer productos diferenciados, la opción por la que están apostando muchas entidades financieras españolas son las redes IP (Internet Protocol), según quedó de manifiesto en una jornada organizada por Cisco Systems en Londres hace algunos días. Estas redes IP, dicho de forma sencilla, operan con los mismos protocolos que Internet y permiten que los ordenadores hablen entre sí. La verdadera revolución que todavía está por venir es la convergencia, sobre esta infraestructura, de un amplio número de servicios, más allá de la transmisión de datos y voz. Precisamente, esta transmisión de datos y de voz ha sido la puerta que han utilizado bancos y cajas para empezar a utilizar las redes IP. En el caso de la telefonía, el atractivo más claro es el enorme ahorro de costes, ya que desaparecen el gasto en llamadas de larga distancia, y todas pasan a ser locales. Pero por encima del recorte de costes que aporta ?«con la misma cantidad de dinero se pueden hacer ahora muchas más cosas», explica Jordi Ferrer, responsable del desarrollo de servicios financieros de Cisco para la EMEA?, la tecnología IP permite desplegar una red de información inteligente que aprovecha al máximo todas las posibilidades que ofrecen el elevado número de sucursales con que trabaja la banca. «El cara a cara sigue siendo importante, porque el cliente quiere asegurarse de que la entidad entiende lo que necesita», señala Ferrer. Pero las sucursales deben manejar toda la información posible. Un problema que, por ejemplo, resuelven las aplicaciones sobre IP «es el desconocimiento que existe en la oficina sobre las consultas que realiza un cliente en la web». A partir de ahora, la gestión de la información es mucho más eficiente. Dentro de esa apuesta por aprovechar las oficinas, la nueva tecnología también permite potenciar la publicidad, cambiando los carteles publicitarios por grandes pantallas TFT, con las que se puede reaccionar de inmediato o, incluso, que pueden ser alquiladas a otras empresas. Las redes IP también facilitan la formación de los trabajadores, sin que estos tengan que desplazarse fuera de su centro de trabajo. Seguridad Pero quizás una de las mayores sorpresas llegue de la mano de la seguridad. Por una parte, evita los costes de almacenamiento de las cintas grabadas, tal y como exige la ley. Pero según explicó Cameron McQuarrie, responsable de la firma Nice, la red IP permite que esas mismas cámaras contabilicen y transmitan el número de clientes que entran en la oficina, avisa de la formación de colas, detecta en qué momento del día se concentra el mayor número de usuarios en la oficina e, incluso, advierte de la existencia de cualquier bulto sospechoso dentro de la sucursal. Y además controla el sistema de alarmas, incendios, etcétera.