Microsoft para los pies a «MyDoom»

David Gippini

OCIO@

La «web» de la firma de Bill Gates resistió los ataques del gusano Al menos medio millón de usuarios se vieron afectados en España

09 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Era algo así como el combate del siglo en Internet: Microsoft contra MyDoom, o lo que es lo mismo, el gigante mundial de la informática frente al virus más activo de la historia. Este era el escenario en la madrugada del martes pasado, el momento en el que estaba previsto que el temido gusano lanzara su ataque contra la web corporativa de Microsoft (www.microsoft.com). Una vez librado el combate, la empresa de Bill Gates aparece como clara vencedora, ya que su página oficial no ha dejado de estar operativa en ningún momento y la propagación del virus en su variante MyDoom.B ha sido bastante menor de lo que se esperaba. Un gran alivio para la compañía de Redmond, que desde luego no las tenía todas consigo. Entre otras cosas porque el primer ataque del gusano había dejado k.o. la página de la firma de software SCO (www.sco.com), obligando a sus propietarios a crear una dirección alternativa (www.thescogroup.com). Millones de afectados Pero el hecho de que los chicos de Bill Gates lograran esquivar los efectos de MyDoom no disminuye en absoluto la peligrosidad de este virus, el más activo de la historia. Desde que fue detectado, el 27 de enero, millones de ordenadores en todo el mundo sufrieron su ataque. Tampoco España se libró de esta plaga, y en los seis primeros días, medio millón de usuarios recibieron correos infectados por el virus, que llegó a estar presenta en uno de cada doce mensajes. Resulta difícil calcular las pérdidas ocasionadas por este gusano, pero los expertos hablan de varios millones de dólares. Todo ello sin contar con la falta de confianza de millones de usuarios y el clima de inseguridad que se genera en la Red en estos casos. De ahí que SCO y Microsoft decidieran ofrecer sendas recompensas de 250.000 dólares a quien pudiera ofrecer datos sobre la identidad del creador del virus. Una estrategia que muchos consideran equivocada, ya que supone «tomarse la justician por su mano», como denunciaron a lo largo de la última semana expertos daneses en seguridad informática. Claro que esto parece importarle más bien poco a Bill Gates, que ya el año pasado financió con cuatro millones de dólares la lucha contra los hackers. La contrapartida es que atacar a Microsoft se ha convertido en un reto para miles de piratas que aspiran a demostrar la vulnerabilidad de la gran compañía aparentemente inexpugnable. Esta misma semana, otros dos virus (Lovsan y Blaster) atacaron en masa la web de la firma norteamericana, aunque sin consecuencias. Y es que Bill Gates se ha cuidado mucho de proteger sus dominios, una ventaja de la que no parecen gozar los compradores de la gama Windows, principales víctimas de los ataques.