Un gusano contra el sistema

David Gippini

OCIO@

El mundo a los cuatro vientos Las compañías más afectadas por el virus «MyDoom», el más activo de la historia, ofrecen una recompensa de 250.000 dólares por atrapar a su creador

29 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Pocas veces un gusano habrá dado tanto que hablar como lo ha hecho MyDoom en los últimos días. Claro que no se trata de un gusano cualquiera, sino del virus más activo de la historia, que entre el martes y el miércoles se coló en más de cien millones de ordenadores de todo el mundo y 500.000 en España. Un programa que se contagia a través de los correos electrónicos y que es capaz de abrir lo que los expertos llaman una puerta trasera en los equipos infectados. Es decir, un agujero en los sistemas de seguridad que permite a cualquier hacker de medio pelo entrar en el disco duro y hacerse con todo tipo de datos: desde las contraseñas de los usuarios, hasta los archivos más delicados de las grandes compañías, pasando por el número de la tarjeta de crédito de las víctimas. Hasta aquí todo normal, si es que se puede considerar como tal el clima de inseguridad que genera en Internet la proliferación de virus cada vez más activos y dañinos. Pero la cosa se complicó ayer con la aparición de una variante del gusano bautizada como MyDoom.B , que tiene la peculiaridad de estar diseñado para impedir el acceso a la web corporativa de Microsoft (www.microsoft.com), la empresa dirigida por el todopoderoso Bill Gates. La guerra de Linux Nada más conocerse este dato, MyDoom dejó de ser un virus más para entrar en una nueva dimensión. Muchos creen que lo sucedido en los últimos días no es más que otro episodio de la guerra que desde hace tiempo mantiene Microsoft contra los defensores de Linux, el sistema operativo gratuito cuya creciente difusión amenaza con tumbar el cuasimonopolio de Gates. Las sospechas crecieron cuando se supo que esta misma mutación del virus está programada para realizar un nuevo ataque contra la web de la compañía de software SCO Group (www.sco.com) entre el 1 y el 12 de febrero. Esta empresa figura entre los enemigos de los usuarios de Linux desde que en mayo del año pasado les exigió el pago de un canon, al entender que en este sistema operativo se incluyen ciertas secuencias de programación cuyos derechos pertenecen a SCO Group. Un embrollo digno del mejor culebrón, pero que adquirió tintes de novela negra cuando los responsables de SCO ofrecieron públicamente una recompensa de 250.000 dólares (unos 220.000 euros) a quien desvelara la identidad del creador de MyDoom . Desde luego, quien pretenda hacerse con la recompensa no lo tendrá fácil, porque este virus no es más que una versión de otro anterior, posiblemente elaborado por una persona diferente. Y, en todo caso, hay que reconocer que Microsoft no despierta muchas simpatías entre los internautas, y menos entre la comunidad Linux, verdadero David en lucha contra el Goliat Bill Gates. Versión alternativa Claro que existe una versión menos romántica del asunto. Porque el virus no se transmite sólo a través del correo electrónico, sino que también afecta a los usuarios de KaZaa, la red gratuita de intercambio de archivos musicales entre particulares. Siguiendo un razonamiento perverso, en algunos foros de Internet se lanzaba ayer la idea de que las grandes compañías discográficas podrían haber creado el virus para sembrar el pánico entre los usuarios de KaZaa y alejarlos del servicio. Simples conjeturas. Pero impresiona cobrar conciencia de la vulnerabilidad de los usuarios en un mundo de gigantes virtuales y despiadados.