La situación es frecuente. ¿Cuántas veces no se ha encontrado por la Red contenidos de carácter exclusivo a los que se accede tras instalar un pequeño programa?
28 oct 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Si su respuesta siempre ha sido negativa, se ha librado de una buena. Si aceptó, su cuenta telefónica habrá hablado por sí sola. Son los dialers o marcadores telefónicos, esto es, formas de acceso a contenidos de Internet, normalmente de temática referida al sexo o al ocio, a los que se llega pagando un precio desorbitado que se tarifica por segundos. El sistema es parecido al de las líneas 906. A través de una llamada telefónica o de una conexión realizada a través de Internet, el usuario tiene acceso a una serie de páginas o servicios a cambio de una nada despreciable cantidad de dinero que varía en función del tiempo que esté conectado a ellos. A tener en cuenta El peligro de los dialers radica en que es fácil que estos se activen sin que el navegante se de cuenta. Si se utiliza cable o ADSL el riesgo es menor, ya que para acceder a estos contenidos hay que realizar una llamada telefónica o introducir un número de cuenta corriente. En el caso de que el servicio de conexión a Internet sea a través de línea RTB (línea de teléfono convencional), el fraude es más sencillo. En este caso, el acceso a estos contenidos se suele activar a través de una conexión que te facilitan ellos simplemente dándole a aceptar a una ventana. Aunque por ley los dialers deben avisar de las consecuencias de conectarse a ellos, es fácil que por la velocidad de navegación o el aburrimiento ante las numerosas ventanas que se abren continuamente, se acepte sin pensar. Esto sin olvidar las pequeñas artimañas de cualquier comerciante para poner siempre en letra pequeña los apartados menos atractivos del contrato.