La aldea que se queda sin superabuelas

Alsina y Sara, amigas y vecinas de Tourón, fallecieron con poco tiempo de diferencia


pontevedra / la voz

Dicen que el secreto de Tourón está en el agua, que es un agua que rejuvenece. Nadie sabe qué hay de cierto y qué no. Pero el caso es que lo ocurrido en esta aldea de Ponte Caldelas no deja de resultar llamativo. En este lugar siempre fue habitual que hubiese personas longevas. Hasta hace muy poco vivían en esta aldea Alsina Tomé y Sara Maquieira, la primera de 109 años y la segunda de 105. Las dos fallecieron con poco tiempo de diferencia. A Sara, de hecho, le dieron el último adiós ayer y el propio alcalde, Andrés Díaz, publicaba en las redes sociales unas palabras cariñosas para despedirla.

Tanto Alsina como Sara llevaban algún tiempo delicadas de salud. Alsina apenas tenía movilidad y su nieta Mónica indicaba en diciembre que cada pequeño achaque, como un simple catarro, acababa convirtiéndose en algo importante. Mónica contaba ayer que su abuela falleció el día 17 de enero, cuando no le quedaba ni un mes para llegar a los 110 años. Cuando falleció, Alsina era la segunda persona más longeva de Galicia, solo por detrás de Celestina Penabad, de Xermade (Lugo), que tiene 110 años. Y también estaba entre las personas con más edad de España. Concretamente, entre las 35 primeras.

Sara, por su parte, tenía 105 años. El año pasado, cuando sopló las velas de los 104, todavía se arrancó a tocar la pandereta. Amigos y familiares señalaron que hasta diciembre mantenía la lucidez. Fue a partir de finales de año cuando su salud empezó a empeorar. De hecho, en enero, cuando llegó a los 105, el alcalde ya no pudo ir a saludarla, como había hecho el año anterior. Sara tuvo solamente un hijo, Moisés, que falleció hace ya años. Y tampoco tenía nietos. Eso sí, contaba con numerosos sobrinos repartidos por distintos puntos de España y Brasil. Su cuidadora durante un largo tiempo fue Luisa Devesa. El regidor caldelano señalaba ayer que en los últimos meses Ponte Caldelas despidió a cuatro de sus supercentenarios, entre ellos Sara y Alsina «que fueron amigas de juventud».

Lulú y Josefina

El fallecimiento de ambas mujeres deja un poco huérfana la lista de superabuelas de la comarca de Pontevedra, en la que afortunadamente siguen figurando tanto Josefina Villaverde, de Cuntis y que peina los 108 años, como Lulú Vázquez, de Pontevedra y con 107 primaveras. Isaac, bisnieto de Josefina, señalaba ayer que su bisabuela sigue encontrándose bien. Ya no sale de casa, pero sí sigue las noticias, especialmente las de corte político. No en vano, es una de las afiliadas más longevas del PSOE, un partido que ya le rindió numerosos homenajes.

Por su parte, Lulú, no puede decirse que esté pasando un invierno excelente. Aunque sigue teniendo salud de hierro, una gripe la tuvo un poco pachucha. Aunque, imparable como es ella, ayer ya volvió a salir a la calle para ver a una amiga. Lulú es otra de esas centenarias que mantiene perfectamente lúcida su mente y hace pocos meses todavía contaba en este periódico tanto de su juventud como de su día a día viviendo sola a los 107 años.

¿Y los hombres? Como es habitual, no hay hombres tan longevos en la comarca de Pontevedra. Y desafortunadamente, hace unos días también falleció uno de los más entrados en años. Era José Lorenzo, de 103 años.

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