Ponte Caldelas repele el avance de las tropas más poderosas de principios del XIX
22 ago 2011 . Actualizado a las 11:45 h.Faltaban escasos minutos para la una y media de la tarde cuando el mariscal Michel Ney, acompañado por su esposa, apareció en un carruaje en la calle principal de Ponte Caldelas. Lo que se intuía como un paseo triunfal se convirtió en más de cien metros de silbidos por parte de la población hacia el máximo responsable del Ejército invasor, el napoleónico.
De este modo comenzó la recreación de la batalla de Ponte Caldelas, un hito histórico de la Guerra de la Independencia ocurrido hace 202 años. Miles de personas asistieron a una emulación marcada por el accidente de uno de los intervinientes, al que le explotó un petardo que sostenía entre las manos.
Ney, para dar una lección a los que osaron insultarlo, decidió un escarmiento para la población civil. El speaker no anduvo muy acertado. Anunció que los franceses cogerían por la fuerza a unas mujeres y las fusilarían. Pero Ponte Caldelas no estaba dispuesta a ceder ni un milímetro ante el invasor. Y las gallegas dejaron claro que quien tuvo, retuvo, e impidieron que los franceses lograsen ese objetivo.
Combates cuerpo a cuerpo
Eso sí, instantes después, no pudieron evitar que una descarga de los fusileros le acertase de lleno a una de ellas. El estruendo cogió por sorpresa también a buena parte del público. Las alarmas comenzaron a sonar.
Lo que vino a continuación forma parte de la historia de España. Las tropas bajo el mando del teniente coronel Ambrosio de la Cuadra consiguieron repeler el avance del ejército más poderoso de principios del siglo XIX, el de Napoleón. Combates cuerpo a cuerpo, bayonetazos, lances de sables, cañonazos... todo valía para superar al enemigo.
Las miles de personas que acudieron a la cita presenciaron la derrota de la maquinaria bélica más potente de la época, a manos de una tropas de soldados regulares y población civil. Además, la alameda de Ponte Caldelas retrocedió también un par de siglos para albergar una serie de puestos de artesanía y de antiguos oficios.
lópez penide
Numeroso público
La recreación de la batalla de Ponte Caldelas reunió a más de 150 personas procedentes de diferentes localidades. En la calle, unas 10.000 personas