A una vecina le desapareció la ropa de varón que secaba al sol y a un hombre le «cambiaron» la cadena que portaba
08 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Son la comidilla de los últimos días entre buena parte de los vecinos de Combarro (Poio). Y es que los robos que se han producido en el entorno de la villa turística no dejan indiferentes a nadie.
Algunos residentes del casco histórico apuntaron que la racha de sucesos se inició hace algunas semanas con el robo de más de trescientos metros de cableado que dejó sin alumbrado al cementerio vecinal. Explicaron que ya entonces sus sospechas se centraron en dos personas que fueron vistas por el entorno del camposanto.
Y precisamente, dos individuos están detrás de otro suceso más reciente y que, al igual que ocurre con el robo del cementerio, ya está siendo investigado por la Guardia Civil. Ocurrió hace algunos días cuando un vecino que transitaba por el interior de la parroquia vio como estacionaba un vehículo a su lado y uno de los ocupantes le preguntó si sabía donde estaba un hospital.
El denunciante les indicó que tenían que dirigirse hacia Pontevedra y continuó su camino. No llegó muy lejos. Le abordaron con un mapa pretendiendo que les indicara la dirección en él. El vecino de Combarro, tras indicarles que sin gafas no veía, intentó retomar su camino.
«Espere, espere... Que le voy a dar un regalo». Uno de los ocupantes del turismo se le aproximó y le colgó de cuello una cadena de chatarra. La víctima no se percató de que le habían dado el cambiazo por la que llevaba. «No sabe cómo lo hicieron, si la cortaron o si la soltaron, pero tirón no notó», apuntó un allegado.
Entre uno y otro suceso, el más extraño y que, según algunas fuentes, también involucraría a una pareja de personas que fue vista por las inmediaciones pidiendo de casa en casa. El escenario una de las viviendas con una pequeña huerta de la zona de hórreos que da fama a Combarro.
Al parecer, la afectada, como suele hacer habitualmente, había tendido su ropa al sol para que secase. Sin embargo, cuando se disponía a recogerla su sorpresa fue mayúscula cuando observó qué habían desaparecido la totalidad de las prendas de varón, un suceso a la que esta mujer, según indicaron ayer sus conocidos, no encontraba explicación alguna.
En todo caso, estas fuentes no pudieron precisar si se había interpuesto o no denuncia ante la Guardia Civil.