El cura, el hostelero y el comercial que ponen O Suído en el mapa

Monica Torres
mónica torres COVELO / LA VOZ

A LAMA

Oitavén Life

Tres vecinos impulsan rutas en todoterreno por pistas de montaña de Fornelos, Covelo y A Lama y preparan un pequeño glamping junto al Barragán

14 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Citar a un cura, un hostelero y un comercial podría parecer el inicio de un chiste, pero no. En la Serra do Suído, la combinación describe a tres amigos que decidieron tomarse en serio una idea largamente conversada: mirar el territorio no como un decorado, sino como un proyecto. «El Suído no tiene nada que envidiar a Os Ancares o O Courel», sostiene Javier Blanco. Lo dice con conocimiento de causa. Nació en Ventín, en Fornelos de Montes, hace 56 años, y durante décadas desarrolló su carrera profesional como comercial en el sector de las telecomunicaciones. Durante años, el plan fue poco más que una hipótesis recurrente en las sobremesas entre amigos. Hasta que en el 2024, tras un expediente de regulación de empleo en la empresa en la que llevaba 25 años, decidió cambiar de rumbo. «A los 54 dejé la tecnología y me volqué en el rural», resume.

Antonio Amoedo, de 39 años, llevaba tiempo adelantándose a ese movimiento. Hostelero y propietario desde hace doce de Casa Nagarola, recorría la sierra en un todoterreno restaurado para mostrársela a clientes y conocidos. Lo hacía casi de manera altruista, impulsado por una convicción que acabaría convirtiéndose en el núcleo del proyecto: que el Suído era una rareza paisajística y patrimonial demasiado cercana a Vigo como para seguir siendo invisible.

El tercer vértice completa una estampa poco frecuente. Gonzalo Bargiela, párroco de Fornelos desde hace más de dos décadas, alterna la vida parroquial con las actividades del grupo. «No es un sacerdote al uso», apuntan sus compañeros. Lo mismo celebra misa que guía rutas por la sierra o conduce a los visitantes hasta la pesqueira de su familia en Arantei, en Salvaterra. Allí explica personalmente el ritual milenario ligado a la pesca de la lamprea que añade al paisaje una capa de memoria viva.

Oitavén Life organiza rutas guiadas en vehículos todoterreno por itinerarios que cruzan Fornelos, Covelo y A Lama y se adentran hacia la provincia de Ourense. La mayoría se desarrollan en jornadas de varias horas, aunque algunas propuestas se prolongan durante dos días, con parada nocturna en destinos como Ribadavia. Entre las alternativas más conocidas figuran la Ruta do Lobo, la de Os Ladróns o la que combina conducción por pistas de montaña, senderismo y actividades acuáticas en el entorno del embalse de Eiras.. Con el tiempo, la iniciativa ha ido ampliando sus propuestas. Además de las rutas en todoterreno, organizan subidas al monte Galleiro para contemplar la puesta de sol, cenas temáticas y encuentros bajo el formato de Charlas de taberna, que se celebran en el propio restaurante. En ellas se mezclan historia local, cultura y conversación reposada alrededor de la mesa. «Turismo sostenible», sintetizan.

Dos años después de aquella decisión de apostar por la sierra, el proyecto crece sin estridencias. Cuentan con varios colaboradores, cuatro vehículos y visitantes cada vez más diversos. «Viene gente de distintos puntos de Galicia, pero también extranjeros», señala Blanco.

El siguiente paso del proyecto ya se dibuja junto al río Barragán. Tras obtener las autorizaciones de Medio Ambiente y Turismo, los impulsores aguardan ahora la licencia municipal para desarrollar un pequeño glamping compuesto inicialmente por tres cabañas, con previsión de ampliación mediante yurtas.

La idea es crear un alojamiento integrado en el entorno que permita a los visitantes prolongar la experiencia en la Serra do Suído. «No empezamos esto como un negocio. Siempre nos preocupó recuperar esta zona y que, en vez de en declive, fuese a mejor». Más que una aventura empresarial, resume, «es una forma de vida».