Paco Laguna, de Obús: «Cuando empezaron las cadenas de televisión privada, pensábamos que se iba a ampliar la oferta de programas musicales y, sin embargo, fue al contrario»
PONTEVEDRA
La banda madrileña ofrecerá esta noche un concierto en el recinto ferial dentro del Invernia Fest
08 feb 2026 . Actualizado a las 19:23 h.Paco Laguna, guitarrista y uno de los fundadores de Obús, reconoce que llegan al Invernia Fest, el festival apadrinado por Javier Gómez Noya y Fernando Fernández Pidal en el recinto ferial de Pontevedra, «con muchas ganas», en gran medida porque «hace bastante que no veníamos por aquí».
—¿Cómo se presenta este festival en pleno invierno?
—La verdad es que sí es extraño. Es como Invernalia, en Juego de Tronos. No es muy habitual que haya festivales de este tipo en invierno, se suelen relegar a la temporada de primavera o verano. Está muy bien porque normalmente estamos haciendo otro tipo de historias, tocando en salas o andamos también con la gira, y encontrarnos con un festival de este tipo, mola un montón. Espero que la cosa vaya bien, precisamente por eso, por lo extraordinario de un festival de este tipo en invierno y que el público acuda. Pienso que va a funcionar muy bien.
—El año pasado cumplisteis 45 años de carrera, se dice pronto.
—Sí. Está bien que puntualices lo de carrera musical, porque ya no gustaría tener 45 años. No es nada fácil. Hemos visto la cantidad de compañeros que, bueno, se han ido quedando por el por el camino y es muy difícil mantenerse, seguir funcionando y saber superar las épocas bajas y las épocas malas que todos tenemos. Con mucho orgullo de haber cumplido estos 45 años y con perspectivas de futuro, de seguir hacia adelante, porque, tanto Fortu como yo, nos encontramos físicamente y mentalmente muy bien y, lo más importante, con muchas ganas de seguir subiéndonos a los escenarios y dando conciertos.
—¿Cómo ha cambiado la escena rockera en este tiempo?
—Ha cambiado muchísimo. Parece que hay mogollón de tendencias y noto un gran nivel en las bandas jóvenes. Hace 45 años todos aprendíamos machacando los discos, intentando sacar las cosas y ahora hay muchísimas facilidades para aprender. En internet te enseñan desde el grado cero hasta el máximo. Hay cantidad de vídeos que te ayudan, te ayudan con los efectos de guitarra, que antes sonaba una guitarra y no sabías, «qué es eso, cómo suena así». Tienes una cantidad de ayuda que hace que los chavales, cuando empiezan, adquieran un nivel mucho más rápido. Hay cantidad de bandas, de tendencias y oportunidades para mover la música. Antes la única opción era tocar en directo y tener la suerte de que alguna compañía te fichase, que era difícil. Ahora, a través de las redes, tienes esa gran ventana para mostrar tu música, incluso, también de grabarla en casa. Hay cantidad de programas que te permiten hacer tus mismos discos en casa o en tu local el de ensayo, y luego, a través de internet, lanzarlos ya no solo en tu país, sino al mundo. Eso es una ventaja enorme.
—Curiosamente esta situación se contrapone con el cierre de las salas de conciertos.
—Sí, muchas salas están cerrando, otras se mantienen a lo largo de los años. Los circuitos muchas veces, igual, se acortan, en ocasiones surge una sala nueva, pero la verdad es que no somos un país con una gran tendencia a tener salas de música en vivo como sí pueden ser Estados Unidos o Inglaterra, que hemos estado por allí y es alucinante. Aquí vendría muy bien una red de salas de todos los tamaños, algunas mucho más amplias, pero también pequeñitas para la gente que empieza y tenga la posibilidad de salir del local del ensayo.
—Siempre se dice que el aficionado a la música rock es el seguidor más fiel, pero eso no redunda en una mayor presencia de este estilo en las televisiones. ¿Hay poco apoyo?
—Nosotros lo estamos comprobando. Tenemos gente que nos sigue desde hace 45 años. Es una gran fidelidad que gran parte de nuestro público mantiene. Lo vimos en el concierto de reunión de la formación original, el concierto que dimos en el Palacio de Vista Alegre en Madrid, con nuestros seguidores de siempre. Hubo muchas lágrimas por poder ver a su banda favorita con su formación original. Y sí, son superfieles. Es gente que no es cuestión de modas, como igual puede pasar con algunos más jóvenes o que están con una tendencia, pasan dos o tres años, surge otra y la abandonan. Y en cuanto a los medios de comunicación, sobre todo los medios más generalistas, pues que prestarán algo más de atención a los grupos y a las muchas bandas que comienzan. Nosotros, particularmente, sí que siempre quieres más presencia, pero, aún así, Obús, a lo largo de estos años, hemos tenido presencia también en los medios generalistas, en publicaciones y televisiones a nivel nacional. Y si no hay más visibilidad, es porque tampoco hay programas musicales. Cuando empezaron las cadenas de televisión privada, pensábamos que se iba a ampliar un montón la oferta de programas musicales y, sin embargo, fue al contrario. Cuando estaba solo La 1, a principios de los 80, había programas musicales que incluían artistas de todo tipo, como Aplauso, donde podías ver a Rocío Jurado y a AC/DC. Sin embargo, cuando aparecieron las privadas, aparecieron otro tipo de formatos y la presencia de la música, en vez de ampliarse, prácticamente desapareció. Hay un gran vacío en televisión de programas musicales. Están muy bien los concursos, está genial, pero faltan programas musicales de todo tipo, no solo te hablo de rock o de flamenco, sino de jazz, de cumbia o de lo que quieras, están prácticamente desaparecidos.
—En uno de sus temas más emblemáticos cantan «¡Va a estallar el obús! ¡Escóndete! ¡No te aplaste el obús! ¿A quién aplastaría en la actualidad? ¿Qué es lo que se llevaría por delante?
—Hay muchísimas cosas que llevarse por delante y de las más peligrosas, la situación que hay ahora mismo a nivel mundial de incertidumbre, de violencia, de las guerras que hay y las que parece que están en camino. Personalmente, eso es lo primero que me llevaría por delante. Estaba precisamente ayer —por el miércoles— leyendo la cantidad de bajas que se estiman en la guerra de Rusia con Ucrania y es tremendo, es increíble. Y luego los riesgos, los riesgo que hay reales de una guerra, que parece que a ti nunca te van a tocar, eso pensaban los ucranianos y, de repente, la tienes a las puertas de casa. Hay que, todo este clima tan exagerado bélico, intentar llevárselo por delante.