Se le escapa el perro y descarga su frustración contra un Porsche Cayenne
PONTEVEDRA
La Audiencia de Pontevedra ha ratificado su condena por un delito leve de daños
07 may 2025 . Actualizado a las 09:27 h.Un vecino de la ciudad del Lérez acaba de observar como la Audiencia de Pontevedra confirmó la condena que le impusieron por los daños ocasionados a un Porsche Cayenne. Los magistrados lo han considerado autor de un delito leve de daños por el que le impusieron el pago de una multa de 360 euros, así como el abono de otros 900,43 euros por los desperfectos ocasionados en el vehículo.
La sentencia acredita que, en la madrugada del 6 de agosto del 2023, procedió a golpear con una correa de perro un Porsche Cayenne que estaba estacionado en la calle Fray Juan de Navarrete. «Como consecuencia de los golpes propinados, el vehículo (...) sufrió daños en el capo delantero cuya reparación fue presupuestada en la cantidad de 900,43 euros», refiere la sentencia.
En su defensa, el pontevedrés reconoció que esa noche había salido con el perro, así como que tuvo una trifulca en una discoteca y que el perro desapareció. Si bien reconoció que iba dando golpes contra la pared y que llevaba la correa del perro en la mano, negó haber impactado contra vehículo alguno. De igual modo, añadió que iba bastante bebido.
Sin embargo, la Audiencia no da credibilidad a esta versión, toda vez que, «como argumenta la sentencia de instancia, el denunciante vio a un sujeto golpeando la pared y el mobiliario», así como impactaba una «cincha o similar» contra su coche. Esto determinó que saliese a la calle, observando «como dicho sujeto se alejaba hacia la calle Sagasta», por lo que llamó a la policía que lo identificó.
Asimismo, confirmó que tuvo daños —ralladuras y abolladuras— en el capó del coche y en el espejo. «Se han aportado sendas fotografías de los daños en el capó del vehículo, compatibles con golpes por una cadena o similar», refiere la sentencia.
A la vista de estos hechos, los magistrados concluyen que, «si en una inmediatez temporal un ciudadano denuncia que alguien golpea el mobiliario, así como su vehículo con una cincha o similar y es identificado el denunciado en la misma dirección hacia la que dicho sujeto se dirigía por agentes de la policía alertados al efecto, portando dicho sujeto una correa de perro y admitiendo que sí golpeó el mobiliario, pero no el vehículo, no cabe sino concluir que fue la misma persona la que golpeó el vehículo del denunciante y esa es el acusado». Insisten a este respecto que «ninguna versión alternativa da que pueda sustentar una duda razonable, por lo que su condena no infringe ninguno de los principios enunciados», remarcan.
Multa proporcionada
De igual modo, se desestima que la condena impuesta fuese desproporcionada, pese a que la defensa sostuvo que el encausado «cobra una pensión por incapacidad permanente absoluta de 1033,30 euros». A este respecto, la Audiencia matiza que «no se puede concluir que se encuentre en una situación de indigencia o miseria que justifique la rebaja de la cuota impuesta, la cual se aproxima mucho a la mínima legal que a su máxima extensión».