BNG y PSOE repudian a Colmenares y a continuación le piden diálogo

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Los concejales del gobierno local de Pontevedra (BNG-PSOE) votan declarar a Ignacio de Colmenares como «persona non grata»
Los concejales del gobierno local de Pontevedra (BNG-PSOE) votan declarar a Ignacio de Colmenares como «persona non grata» CAPOTILLO

El pleno aprobó declarar al presidente de Ence persona «non grata» en Pontevedra

23 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El pleno de Pontevedra volvió a tratar este lunes el futuro de Ence. No hubo la tensión de otras veces, ya que gracias a la pandemia la sesión se celebró sin público y eso evitó sobreactuaciones espoleadas, para bien o para mal, desde el patio de butacas. Pero el debate resultó igualmente duro. Un resumen apresurado de las dos horas y media casi monográficas sobre la pastera es que el pleno de Pontevedra repudió al presidente de Ence al declarar persona non grata a Ignacio de Colmenares; e inmediatamente después, pidió al propio Colmenares diálogo con la Xunta y el Gobierno central para «traballar de forma inmediata para o traslado da factoría da ría de Pontevedra, única forma de garantir a súa viabilidade e o mantemento dos postos de traballo».

Ambas cuestiones fueron aprobadas con los votos de los socios de gobierno, BNG y PSOE. El PP llevaba su propia moción instando al gobierno local a defender «clara y contundentemente» los puestos de trabajo que genera Ence en su actual ubicación y no hubo cambio de cromos: el PP votó en contra las mociones del gobierno local; y BNG y PSOE echaron abajo la propuesta de los populares. El concejal no adscrito, Goyo Revenga, votó con el PP.

Sobre la declaración de Colmenares como persona non grata, el debate de fondo era el repunte violento que se vivió en el Concello el pasado día 11, cuando trabajadores vinculados a la sección sindical de CC.OO. se saltaron el control policial, accedieron a la tercera planta y retuvieron varias horas al alcalde y a otros concejales del gobierno, que solo pudieron salir del edificio escoltados por la Policía Local. La situación se agravó en el exterior, donde se arrojaron bombas de humo y petardos, y se produjeron golpes al vehículo particular del alcalde cuando este salía del aparcamiento de la plaza de España. La situación ha sido denunciada por el Concello en el juzgado.

BNG y PSOE atribuyen estos hechos violentos a órdenes de la dirección de la pastera -de ahí que repudien a Colmenares- y también al PP, cuyo portavoz municipal, Rafa Domínguez, incluso estuvo con los trabajadores en el Concello. «Vostede reuniuse cós traballadores que tiñan entrado ilegalmente no Concello, e apludíulles por elo», señaló Carme da Silva (BNG).

Desde el PSOE, Tino Fernández insistió en que los actos vividos el día 11 en el Concello se ejecutaron con la «connivencia» de la dirección de la empresa. Aseguró que Ence emplea al sindicato Comisiones Obreras «coma mamporreiro» y que la situación que derivó en el «asalto» a la alcaldía «fóiselle das mans. É o que pasa cando creas un monstro, que corres o risco de perder o control».

«Yo no sabía lo que iban a hacer» los trabajadores, se defendió Rafa Domínguez, al tiempo que reiteraba su rechazo enérgico «a cualquier tipo de violencia». Incluso instó al gobierno local a aportar pruebas de que él hubiera instigado esos actos, anunciando que dimitirá si alguien aporta esas pruebas.

«Pois debía ser a única persoa de Pontevedra que non sabía as intencións dos traballadores», le replicó César Mosquera (BNG), mientras Tino Fernández le echó en cara que no tuviera ningún gesto de apoyo o interés por la situación que estaban viviendo el alcalde y de los concejales «retidos na alcaldía».

El PP reprochó el «doble rasero» que aplica el BNG para condenar actos violentos, ya que recordó que en su día los nacionalistas calificaron de «gamberrada» los artefactos explosivos de Resistencia Galega; o que tilden de «libertad de expresión» los actos violentos en defensa de Pablo Hasel en Barcelona.