Un atropello para el que no cabe explicación

Aunque falta la confirmación oficial, todo indica que el muerto en la AP-9 es un joven de Pontevedra que estudiaba oposiciones, estaba lleno de proyectos y el día del accidente disfrutó con sus amigos


pontevedra / la voz

El brutal atropello ocurrido en la AP-9 el sábado, sobre las 19.30 horas, acabó con la vida de una persona en las cercanías del puente de A Barca, en plena autopista. El impacto fue brutal y, en las primeras horas, no se logró identificar el cadáver. Pero ayer, domingo, la familia de un joven de Pontevedra -de una edad comprendida entre los veinte y los treinta años- recibía la peor de las noticias. Todo hace indicar que él es el peatón atropellado, aunque falta la confirmación oficial debido a lo difícil que resultó la identificación. Familia y amigos se hacían la misma pregunta. ¿Cómo pudo acabar en la AP-9, una vía en la que está prohibido el tránsito peatonal? Y nadie lograba encontrar ninguna explicación lógica, como tampoco la hallaban los investigadores que acudieron al accidente.

La persona a la que su familia identificó como el peatón muerto era, efectivamente, joven. Estudiaba oposiciones, era un asiduo de las bibliotecas para preparar los exámenes, y estaba, en definitiva, lleno de proyectos. El sábado, el mismo día del accidente, estuvo acompañado de personas queridas, disfrutando, como cualquier otro día. Nada hacía pensar entonces que horas más tarde acabaría falleciendo.

¿Cómo pudo, sobre las siete de la tarde, llegar a deambular por la AP-9? Nadie se lo explica y la única lógica que encontraban ayer quienes le trataban es que todo se debiese a una fatal imprudencia o a un accidente. En realidad, nadie quería seguir machacándose ya con la pregunta y los esfuerzos se centraban en recordarle tal y como era; un conversador afable, buen amigo, amante de la música, «un tipo normal», decían quienes le conocían y apreciaban. 

«Estaba abatido»

El atropello en la AP-9, en una vía en la que se puede alcanzar una velocidad alta, dejó impactados tanto a los sanitarios como a los investigadores que acudieron al lugar del suceso. Distintas fuentes aludían a que la tragedia todavía pudo ser mayor porque parte del cuerpo del peatón terminó, literalmente, dentro del vehículo que le arrolló. «Si llega a ir un acompañante puede que las cosas hubiesen sido peor», indicaban. Quienes acudieron al lugar del siniestro presenciaron también la desolación del conductor que arrolló al joven: «Estaba totalmente abatido», dijeron.

En el punto del suceso había varios coches parados. Hubo más vehículos implicados debido a que intentaron sortear al peatón. También se produjeron largas retenciones en dirección a Vigo debido a que la Guardia Civil se vio obligada a cortar dos carriles poco antes del kilómetro 129, cerca del puente de A Barca.

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