Segunda B «Una derrota no sería definitivo, pero lo complicaría», dice Luismi
05 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.El objetivo está claro. Lo está desde hace meses, pero a tres jornadas del final ya no se pueden cometer más errores. El único que se podía conceder ya ha pasado, que era haber perdido la pasada semana contra el Adarve. Ahora toca la remontada y el primer escollo estará en Las Palmas. Decía Luismi antes de partir hacia las islas, que el equipo canario es el que más le había gustado este año en Pasarón. Pero esta mañana (12.00 horas) el escenario es otro y el rival también.
Los insulares están a un punto de la salvación y el Pontevedra se cayó ayer a la sexta posición con el triunfo del Castilla y la Cultural sobre el Fabril, que con un partido más, desequilibraron la zona alta. Los granates están obligados a ganar para igualar a estos dos rivales directos y no dejar los deberes para el final. Las dos últimas jornadas son contra el Atlético B y el Castilla. «No entendemos el partido como definitivo porque quedan puntos, pero no ganar pone el play off mucho más complicado. Si pierdes, dependiendo de los resultados que haya, bajará el porcentaje de posibilidades. A partir de ahora pasará siempre y eso te permitirá afrontar el resto de partidos con más o menos probabilidad de meterte», comenta Luismi, que pierde para este partido a Adrián León y Kevin Presa, por lesión, y a Churre, por acumulación de tarjetas. Rescata a Rivera, del equipo filial, para el partido y deja en Pontevedra a Jesús.
La ausencia de jugadores habituales en su once no le preocupa porque confía en el cien por cien de la plantilla. Si tiene que desconfiar de alguien es del rival. «Enfrente habrá un equipo que se juega mucho, casi a vida o muerte. Va a ser aguerrido y correoso, es un filial con jugadores de mucha calidad. El hecho de que esté pelando por la permanencia dice mucho del nivel y de la competitividad de este grupo», subraya Luismi, que reconoce que el equipo que estará hoy en el Estadio de Gran Canaria ha cambiado respecto al de la primera vuelta, cuando los granates le ganaron por la mínima. «Ha cambiado un poco y no tiene nada que ver el que ha jugado aquí con el que nos vamos a encontrar allí. Va a ser un partido complicado», comenta. Ni siquiera valdrá el mismo planteamiento que en el último encuentro contra el Adarve: «el campo es sintético, pero es más grande y se va a poder jugar. El rival no tiene nada que ver, es un filial e intentarán proponer, los condicionantes son otros y por tanto el plan de partido tiene que ser otro».
Del resultado de este domingo depende buena parte de las esperanzas de un equipo que ha brillado en la recta final.