Seis mujeres y un general

Salvo Vox, hasta media docena de candidaturas con mejores previsiones electorales están lideradas por mujeres en la provincia. Ana Pastor se presenta como la rival a batir


Me imagino que a primera vista, el titular que elegí para esta Semana suena a título de novela. Pero no. Se trata de la constatación de que las mujeres serán las grandes protagonistas de la campaña de las próximas elecciones generales ante el electorado pontevedrés. Salvo el general en la reserva Antonio Budiño, de origen pontevedrés pero residente en Ávila, elegido por Abascal y demás cúpula de Vox como cabeza de lista por Pontevedra, las otras seis formaciones políticas con posibilidades de pelear por los siete escaños que otorga esta provincia, decidieron postular a mujeres al frente de sus respectivas candidaturas al Congreso de la nación.

PP, PSOE, Ciudadanos, BNG, En Común Unidas Podemos y Marea llevan a mujeres al frente de sus respectivas listas como corroboraremos mañana lunes 25, cuando se cierre la ventanilla de presentación de candidaturas ante la Junta Electoral. Es un excelente dato después del segundo 8M tan reivindicativo y algo inédito en la política pontevedresa. Aguardo que responda a una sincera convicción en sus respectivos partidos políticos sobre las capacidades de las mujeres y que no se trate de una estrategia impostada.

No obstante, aún queda mucho camino para la igualdad. En sus respectivos partidos -salvo el caso del Bloque con Ana Pontón- el puesto de mayor responsabilidad sigue siendo ocupado por hombres. Todavía nos quedan años de espera hasta que sean mujeres quienes también dirijan los grandes partidos y sean candidatas a la presidencia del Gobierno de la nación o de la Xunta de Galicia. En los perfiles de las mujeres que son los pósteres electorales de los partidos citados hay algunas características en común. Sus nominaciones han esquivado las purgas que han ocurrido en los casos de PP y PSOE, particularmente. Ni Pablo Casado ni Pedro Sánchez han objetado las nominaciones de Ana Pastor o de Olga Alonso.

Otra nota en común es la procedencia del ámbito municipal pues, de nuevo, Olga Alonso y también Carme da Silva, son actualmente concejalas en Vigo y Pontevedra respectivamente. También resaltan algunos orígenes profesionales, sin duda tan dispares, como el de Bea García Pino, compañera periodista que se postula por Ciudadanos, mientras Iris Malvido, que lidera la lista de En Marea, procede del sindicalismo pues es la tercera generación de una familia de dirigentes de la CIG, al igual que Olga Alonso que fue la primera mujer en dirigir la UGT en Vigo. Por último, otra coincidencia tiene que ver con la bisoñez de unas en la política nacional (Iris, Olga, Bea Pino y Carme da Silva) frente a la veteranía de Ana Pastor y Yolanda Díaz que acumulan varias legislaturas y muchas horas de vuelo a y en Madrid.

Ana Pastor, rival a batir

La presidenta en funciones del Congreso de los Diputados deberá compatibilizar esa ocupación pública con su campaña en la circunscripción pontevedresa, donde aparece como la rival a batir. No por nada, Ana Pastor va camino de salir elegida por séptima vez diputada al Congreso de la nación por esta provincia, desde que se presentó por primera vez en el año 2000.

Su colocación es un reconocimiento expreso a su trayectoria y una muestra de respeto de Pablo Casado, que ha evitado con Ana Pastor cualquier amago de limpia como las que ha practicado contra otros muchos marianistas ya que ha renovado el 80 % de las listas. Pastor, escoltada por Diego Gago y Elena Suárez, tiene el reto de repetir los 3 escaños que el PP ganó en los comicios del 2015 y 2016.

Será el PSOE el otro gran outsider. Una vez más en la composición de la candidatura socialista, la opinión de Abel Caballero fue ley. El alcalde vigués colocó al frente a una de sus concejalas, Olga Alonso, y en el puesto 3 a otra, Ángeles Marra. Y ni Pedro Sánchez ni su sobrino Gonzalo se han atrevido a discrepar. El pontevedrés Guillermo Meijón, incombustible, secunda y busca su cuarta legislatura.

Líos a derecha e izquierda

Las opciones de escaños a la izquierda del PSOE se han complicado con el cisma. En las dos anteriores, la izquierda populista consiguió dos escaños de cada vez. Ahora tan mal pinta que la coruñesa Yolanda Díaz se ha venido de paracaidista a Pontevedra para intentar hacerse con uno de esos escaños que en su tierra veía muy complicado al frente de la lista de En Común Unidas Podemos. Si lo consigue será con permiso de Iris Malvido que lidera En Marea y de Carme da Silva, que tiene la dificilísima encomienda de intentar que el BNG vuelva a sentarse en Madrid. Su colocación al frente de la candidatura corrobora dos síntomas clásicos del Bloque: alarmante falta de banquillo y el incontestable ascendente de Fernández Lores y Pontevedra en la organización.

Por la derecha, también hay lío. A expensas de lo que una nueva entrega de Sondaxe nos alumbre, Ciudadanos y Vox aspiran a rascar algún escaño a costa de arrebatárselo al PP. Mientras que a Bea Pino le concedo crédito pues por capacidad de comunicación y telegenia, alentará el mensaje y las posibilidades de los naranjas; en el caso del general elegido por la ultraderecha, poco o nada importará su discurso, pues ni siquiera creo que después de llevar décadas viviendo fuera, sepa de nuestras necesidades. Pero sus opciones se pueden alimentar de la temida irrupción de Vox en la escena política nacional.

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