Plan de choque por el calor en el Provincial

Todas las áreas de hospitalización y las zonas del hospital de día tendrán equipos de frío


pontevedra / la voz

Un problema recurrente, pero no por ello menos grave. El calor que cada verano soportan pacientes, familiares y trabajadores en el Hospital Provincial de Pontevedra no se solucionará este 2017, pero sí al menos se intentará minimizar todo lo posible. La Xerencia de Xestión Integrada de Pontevedra e O Salnés (EOXI) anunció ayer que en las próximas semanas se instalarán equipos autónomos de frío en todas las áreas de hospitalización y en las zonas de hospital de día del centro sanitario. Fuentes de la dirección indicaron que la colocación de esos aparatos se hará efectiva en las próximas semanas para que estén en funcionamiento antes de que acabe el mes de junio.

Esos equipos autónomos de frío que se comprarán se instalarán en los lugares «máis sensibles», dando prioridad a aquellas áreas en las que los enfermos se ven obligados a permanecer durante un tiempo más prolongado. Todas las unidades de hospitalización contarán con esos aparatos, a excepción de Paliativos y Neonatología, según trascendió. El motivo es la «delicada sáude do tipo de pacientes ingresados nas mesmas». Otras unidades como Reanimación-Uci, Diálisis y el Hospital de Día Oncológico están provistas de un sistema de climatización propio.

Este plan de choque contra el calor en el Provincial -la Xerencia habla de «medidas alternativas»- se suma a otras decisiones adoptadas en años anteriores después de hacerse públicas las reiteradas quejas de pacientes y familiares, respaldadas por trabajadores y diversos sindicatos. Un malestar que desembocó en que allegados de personas ingresadas se trajeran al hospital ventiladores de sus propias casas.

Estores y ventiladores

La Xerencia, ya en época de José Manuel González, instaló en las habitaciones más expuestas al calor estores con láminas intitérminas. Y el pasado verano se adquirieron más de 150 ventiladores de torre y de aspa que fueron distribuidos entre el Provincial y centros de salud del área sanitaria con problemas similares.

Desde la dirección se insiste en que es técnicamente imposible colocar un sistema de aire acondicionado-climatización en el edificio -que data de 1897, aunque sufrió muchas ampliaciones y reformas posteriores-, pero considera necesario adoptar esas medidas alternativas. Dotando a cada planta de hospitalización de un equipo móvil de frío, junto con los ventiladores ya aquiridos, lo que se logrará, según la EOXI, es «xerar o movemento do aire frío por toda a estancia, dado que estes aparatos teñen potencia suficiente como para refrixerar unha sala de arredor de 80 metros cadrados».

La dirección que encabeza José Ramón Gómez argumenta que la gran dificultad técnica que conllevaría la instalación de climatización se debe a la estructura del edificio, su tamaño, la altura de los techos, los huecos a emplear y el tiempo de ejecución. A todas esas razones hay que sumar el proyecto del Gran Montecelo, que contempla la construcción de un nuevo hospital conectado con el actual, dejando al Provincial sin hospitalización de agudos.

Por su parte, la presidenta de la junta de personal del Chop, Carmen Revenga (CESM-O’Mega), evitó valorar ayer el plan de choque contra el calor en el Provincial amparándose en que la Xerencia no les informó.

Alertan de la falta de tensiómetros, termómetros, neveras y desfibriladores

Los trabajadores del Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra (Chop) recibieron un escrito del sindicato Agrupación de Profesionales de la Salud de Galicia (Prosagal) en el que se alerta de la falta de material «imprescindible» en varias unidades de los dos hospitales públicos. En concreto, se cita tensiómetros, termómetros y neveras. Además de esta cuestión, Prosagal considera «alarmante» que existan unidades Montecelo y el Provincial que carezcan hoy en día de desfibrilador. El sindicato considera que estos son dos temas que se deben abordar con urgencia con la Xerencia. Esta mañana hay fijada una reunión.

Fuentes sanitarias consultadas por La Voz afirman que en el caso de los tensiómetros, más que carencia, lo que hay es una tardanza en reparar los automáticos. «Son aparatos de mucho uso y fallan. Cuando no funcionan los automáticos siempre están los manuales. Sí es cierto que cuando fallan los automáticos y se mandan a reparar puedan tardar varios meses», indicaron desde un sindicato. Algo similar sucede con los termómetros. «También se estropean y las pilas son uno de los quebraderos de cabeza que tenemos los trabajadores», expuso.

Por servicio y no por planta

En cuanto a la falta de desfibriladores, según Prosagal, en Montecelo no los hay en Traumatología (impar), Digestivo, Hematología, Urología y Otorrino. En el Provincial, no existen en Lactantes, Escolares, Neonatología y en toda la planta 2 de consultas externas. En este sentido, fuentes sanitarias consideran que sí tiene que haber un desfibrilador por servicio, más que por planta. «Quizá la situación actual no es la ideal y no estaría de más que hubiera un desfibrilador por planta, pero no hay que ser alarmistas. De hecho, sabemos que la Xerencia quiere ir dotando de más desfibriladores a los hospitales», señaló un trabajador. En todo caso, remachan que ante una parada la prioridad es el masaje cardíaco y avisar al médico.

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