Las enfermeras tiran de «flashmob»

Cristina Barral Diéguez
cristina barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

Ramón Leiro

El colectivo hizo visible su demanda para que se reactive la carrera profesional con un acto en el Hospital Provincial

18 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Ataviadas con petos verdes y dorsales, un grupo de enfermeras escenificaron ayer en Pontevedra su particular carrera de obstáculos laboral. El acto del sindicato Satse incluyó también un flashmob que sorprendió a los pacientes y familiares que ayer, poco antes de las doce, acudían al Hospital Provincial. «Hicimos lo que pudimos y la verdad es que nos reímos mucho. El objetivo era hacer algo original y diferente para llamar la atención», comentó Emma Rodríguez, delegada de la central en la ciudad.

Detrás de ese baile organizado que pusieron en práctica está una reclamación al Servizo Galego de Saúde (Sergas): la reactivación de la carrera profesional. El acto de ayer se enmarca en una campaña iniciada el pasado febrero por el Satse en Galicia. «De momento la única respuesta que tenemos es que no hay dinero para la carrera profesional, pero sí lo hay para otras cosas. Lo prioritario es el empleo, pero no se quiere contratar», subrayó Carmen García, secretaria general de Satse en la comunidad. El primer flashmob se hizo en Santiago.

Las participantes explicaron que la carrera profesional se paralizó en el año 2010 con los recortes sanitarios. «La recuperación anunciada tanto por el Gobierno estatal como el autonómico nos anima a reivindicar la devolución de todo lo sustraído en estos últimos años», expuso el Satse. La filosofía con la que nació la carrera profesional era la de estimular y premiar a los profesionales que acumulaban méritos con vistas a una mayor calidad asistencial.

El Satse pide que los profesionales puedan progresar en los grados establecidos, y que el proceso no sea solo para el personal fijo, sino también para interinos y temporales. Para el sindicato son cuatro los motivos que refuerzan su argumentación: la salida de la crisis exige la recuperación de derechos; la paralización de la carrera ha supuesto un perjuicio añadido para los profesionales; la temporalidad ha aumentado en los últimos años; y las acuerdos son para cumplirlos. Insisten en que el Sergas se ha ahorrado mucho dinero al no incrementar las plantillas, al no sustituir, al realizar contratos «en fraude de ley» y por falta de presencias requeridas en cada turno.