Pontevedra ve languidecer edificios que se quedan sin uso

Serxio Barral texto PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Inmuebles emblemáticos llevan años cerrados a la espera de un nuevo futuro que no acaba de llegar

13 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Mañana está prevista la subasta de un pazo del siglo XVIII ubicado en plena plaza del Teucro y con una superficie de 496 metros cuadrados repartida entre semisótano, bajo y planta superior. El sótano y el semisótano están alquilados a un negocio de hostelería hasta el próximo mes de junio. La planta superior está cerrada desde hace más de ocho años. El precio de salida es de 828.858,81 euros, y el vendedor no es un particular cualquiera, sino la mismísima Xunta de Galicia. El inmueble, cuya planta superior ocupó hasta el año 2007 la Cámara Agraria Provincial, es uno de los edificios emblemáticos de Pontevedra que se han quedado sin uso y con el paso del tiempo languidecen a ojos vista.

La subasta de mañana (11.30 horas en el edificio de la Xunta en Campolongo), es la segunda que se organiza para desprenderse de este edificio. La primera fue en el 2013 y aunque el precio de salida era sensiblemente inferior, quedó desierta.

Tal vez haya suerte, aparezca un comprador y el viejo edificio de la plaza del Teucro comience mañana a reescribir su historia. Pero hay otros edificios emblemáticos en el centro de Pontevedra que también están cerrados y corren el riesgo de sufrir tal deterioro que acaben inservibles.

Los dos casos más graves son el antiguo edificio de la Xunta en Benito Corbal y la vieja sede de la Guardia Civil en Casimiro Gómez. Sus respectivos propietarios (Xunta y Estado) aspiraban a especular con estas sedes, pero la coyuntura económica lo hizo imposible. El alcalde trató con el presidente de la Xunta el futuro de Benito Corbal el pasado verano. Se dieron un plazo de tres meses para buscar nuevos usos y han pasado seis. El gobierno local planea retomar el asunto en breve.

Para edificios emblemáticos, el de Hacienda en la plaza de Ourense, un inmueble con cerca de 6.000 metros cuadrados que el Estado puso a la venta en el 2013. Concello y Diputación aspiran a hacerse con él, pero Patrimonio del Estado no contempla una cesión, sino una operación de venta, y el asunto está parado.

Tampoco parece moverse nada con respecto al futuro del antiguo asilo, en la calle Loureiro Crespo. Es el único edificio de titularidad privada de esta lista y está cerrado desde el año 2012. El pasado septiembre, el Concello propuso un acuerdo para usarlo como centro de acogida de refugiados, pero sigue cerrado.