Un manto de troncos y ramas cubre parte del río Lérez

Alfredo López Penide
L. Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

«Islas» de restos vegetales a la deriva generan un riesgo para la navegación

08 ene 2016 . Actualizado a las 10:57 h.

Del pasado queda el mito de que una ardilla podría recorrer el territorio nacional saltando de rama en rama. En pleno 2016, esto es una utopía, aunque cabe una alternativa. Así, por momentos, cualquier ardilla sí que podría caminar un trecho del Lérez pasando entre los troncos y los restos vegetales que se acumulaban ayer en el tramo del río comprendido en el inicio de la autovía de Marín.

Lo cierto es que las fuertes lluvias de los últimos días están provocando que este tipo de restos navegue río abajo acumulándose en zonas donde la corriente es más suave o casi inexistente. En otras ocasiones, como comprobaron días atrás en el entorno del puente de O Burgo, es un obstáculo el que se transforma involuntariamente en una suerte de presa más propia de castores.

También empiezan a ser habituales las «islas» a la deriva de troncos y ramas, las cuales generan un riesgo para la navegación. De hecho, usuarios del Náutico de Pontevedra así lo denunciaron.

Así, las mariscadoras compartieron ayer su jornada de trabajo con vecinos que bajaron a las playas de A Seca y Combarro para retirar madera arrastrada por las olas. En Campelo llegó a haber hasta dos chimpines dedicados a esta tarea, ya que la madera se usará después para leña.

Por cierto, en la ciudad del Lérez, las intensas precipitaciones provocaron filtraciones de agua que afectaron a un ascensor del IES Sánchez Cantón. La entrada de agua en el foso al subir la capa freática averió el elevador. El nuevo tejado aguantó sin problemas.