Concello y Xunta liman asperezas para acometer el edificio judicial

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

La cesión de los terrenos se hará efectiva en los próximos días

17 mar 2015 . Actualizado a las 05:25 h.

Detrás de dos políticos que discuten, hay casi siempre dos técnicos que acaban poniéndose de acuerdo. No es la primera vez que sucede, ni será la ultima. Ayer se reprodujo este axioma en relación con el nuevo edificio judicial de A Parda y la necesaria cesión de los terrenos por parte del Concello a la Xunta de Galicia.

Hace un par de semanas desde el gobierno local se sostenía que ya estaba todo listo y que solo faltaba que la Xunta decidiera la fórmula para cerrar la cesión. Desde el PP local se puso en duda incluso que el Concello tuviera todos los terrenos a su nombre, y el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, también lanzó sus dardos el pasado jueves en un acto político del PP.

Pero ayer se reunió la comisión mixta de seguimiento del convenio firmado en su día, que forman técnicos de ambas Administraciones, y el acuerdo fue casi inmediato. Tanto que, lejos de las injerencias políticas, el encuentro se desarrolló «nun clima de diálogo e cordialidade».

Se constató que, efectivamente, los 6.600 metros cuadrados están inscritos a nombre del Concello tanto en el Registro de la Propiedad como en el Catastro. Y que incluso se completó el trámite de agrupar la treintena de parcelas en una sola.

Así las cosas, solo restan dos pasos para materializar la cesión: un acuerdo de la junta de gobierno local para transmitir a la Xunta la titularidad de esa única parcela libre de cargas y gravámenes; y otro acuerdo, este del Consello de la Xunta, aceptando la cesión.

Pero mientras llegan esos dos pasos, se irá avanzando ya en el proyecto de construcción y en la posible tramitación de la licencia urbanística. Así, en la reunión de ayer se pactó también que la oficina técnica del Concello mantendrá un encuentro con los arquitectos de la Xunta para ir estudiando el proyecto y su ajuste a la normativa urbanística municipal.

El edificio que proyecta la Xunta está presupuestado en unos 20 millones de euros y cuenta con dos sótanos y seis plantas más, con un total de 12.000 metros cuadrados construidos.