Una exposición sobre los 25 años de actividad asociativa de los comerciantes y hosteleros del centro histórico permite visualizar a través de fotografías, artículos de prensa y textos específicos la evolución que ha experimentado el centro histórico en el último cuarto de siglo. Esta muestra, inaugurada ayer por el alcalde, Miguel Fernández Lores, en los cubos de la praza de Ourense, pone un brillante colofón al programa de actividades conmemorativas de las bodas de plata del CCU Zona Monumental. A través de los paneles instalados se puede hacer un recorrido completo por la transformación del llamado corazón de Pontevedra, por su vida empresarial y el papel social del centro histórico como principal foco de atracción urbano. Por cómo era antes y cómo es en la actualidad.
Nacimiento
En el año 1989 el casco antiguo de Pontevedra contaba con un censo de 246 establecimientos y fue entonces cuando la mayoría de los comerciantes y hosteleros entendieron que tenían que unirse para hacerse más fuertes. Nacía así la asociación Área Comercial Zona Monumental con el objetivo claro de potenciar el comercio. En aquel momento, sus preocupaciones eran la falta de aparcamientos y la seguridad, pues personas relacionadas con el trapicheo de drogas tenían tomadas las calles y plazas. Su continua decadencia exigía un giro y comenzaron las actividades de dinamización, gestionando ayudas públicas para atraer de nuevo a la zona no solo a los clientes sino a la ciudadanía en general. En el 2001 se llevaron a cabo los primeros estudios de diagnosis y análisis de la situación del comercio, que indicaron la conveniencia de operar como Centro Comercial Urbano (CCU). La creación y constitución legal fue en el 2003 sobre una base fuerte, pues se aprovechó toda la labor y actividad de la anterior Área Comercial ZM desde 1989. A lo largo de estos 25 años la asociación tuvo dos presidentes Ernesto Filgueira, que estuvo al frente hasta el 2008, y Miguel Lago, el actual. Ambos reconocen que liderar a un colectivo de este tipo no resulta sencillo, pero se hace más fácil cuando se cuenta con la colaboración de los asociados y el respaldo del Concello, la Diputación, la Xunta y otras entidades.
Reforma integral
La peatonalización, el movimiento asociativo, la captación de nuevos negocios, las importantes inversiones públicas estatales y sobre todo municipales, como la reconstrucción del Mercado de Abastos, la renovación del alumbrado, la dotación de aparcamientos próximos, la remodelación de calles y plazas, la restauración de monumentos emblemáticos... Fueron cambios importantes que rompieron la tendencia de declive de la zona monumental y que empujaron a los pequeños empresarios a apostar por este punto de A Boa Vila. Fue una reforma integral la que experimentó el centro histórico y los comerciantes siguen aprovechando hoy las oportunidades de negocio que les supone estar ubicados en un lugar privilegiado, muy vivido por los pontevedreses e insignia turística de la ciudad.