Todo apunta a que más de 4.000 alumnos estudiarán este año distintas lenguas en los centros de Pontevedra, Vilagarcía, Lalín y A Estrada
16 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Ha sido, sin lugar a dudas, el tema de la semana en España. El tropezón lingüístico de Ana Botella en su presentación de la candidatura de Madrid 2020 ante los miembros del COI ha puesto otra vez de manifesto el bajo nivel de idiomas de la clase política española y ha devuelto a la primera línea de actualidad un asunto tan crucial en estos días que corren como espinoso por estos lares: el aprendizaje de idiomas. Espinoso porque los informes oficiales dicen un año tras otro que el nivel de inglés (sin duda el termómetro de la cuestión) de los españoles está entre medio y bajo, de tal forma que el país figura a la cola de Europa en los ránkings de conocimiento de la lengua de Shakespeare. Hay, sin embargo, alguna señal positiva, como por ejemplo el imparable crecimiento de la matrícula en las escuelas oficiales de idiomas, una tendencia muy apreciable sin ir más lejos en las de Pontevedra, Vilagarcía, Lalín y A Estrada.
Las cifras de alumnos en estos centros han experimentado un notable repunte a lo largo de los últimos años. Una escalada que, con total probabilidad, va a continuar este curso. Y es que aunque la matrícula aún está abierta, todo apunta a que más de 4.000 alumnos pasarán por las aulas de estas escuelas. Más de 2.000 en Pontevedra, 1.400 en Vilagarcía, cerca de 400 en A Estrada y una cifra muy similar en Lalín, donde el incremento de la demanda obligará a poner en marcha dos grupos más.
Como no podía ser de otra forma, el inglés es la apuesta mayoritaria en todas las escuelas. En Vilagarcía, por ejemplo, el 60 % del alumnado se matriculará en esta lengua, por lo que el 40 % restante se repartirá entre las otras tres que se imparten en la capital arousana: portugués, alemán y francés.
La disputa entre estas dos últimas lenguas para convertirse en la segunda opción favorita entre el alumnado ha cogido forma en los últimos años al calor del tirón de la economía teutona y el deterioro del mercado de trabajo español. «Es una impresión, pero da la sensación de que el alemán ya supera al francés en la matrícula», arguye Maite Lorenzo, jefa de estudios de la Escuela de Idiomas de Vilagarcía.
Sobre la cuestión que ha estado de rabiosa actualidad esta semana, esto es, el nivel de inglés de los españoles, el director de este centro, Juan Paz, es menos crítico de lo que pudiera parecer, si bien deja claro que la realidad con la que está en contacto es la de un importante número de personas que están ansiosas por aprender otra lengua. «Existe mucha gente que tiene miedo a hablar mal, a tropezar y equivocarse en una conversación, pero podría hacerlo bien. Existen también muchaspersonas con elevados niveles de gramática, pero que tienen problemas para producir, para mantener una conversación», concluye Paz.