Cebollas para presumir y para exportar al turista

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso SANXENXO / LA VOZ

PONTEVEDRA

Las productoras pusieron a la venta una cosecha que se ha quedado escasa

05 sep 2013 . Actualizado a las 14:13 h.

Comprar cebollas. Este fue el objetivo con el que vecinos y visitantes se presentaron ayer en el puerto de Sanxenxo. Sesenta puestos pusieron a la venta una cosecha que muchos han calificado de escasa, por la falta de agua y las enfermedades. Todos ellos fueron visitados por la comitiva oficial, encabezada por la alcaldesa, Catalina González. La entrega de premios a los mejores ejemplares y la imposición de las Cebolas de Ouro pusieron el broche de oro a una jornada en la que el recinto registró un lleno absoluto.

«Hay muy poca cebolla por el tiempo, hizo mucho sol y la quemó», explica Martín, un productor de Meaño. «Fue un año escaso por las plagas», ratifica Iria, de Noalla. En sus puestos se podían encontrar cebollas para todos los gustos: grandes y pequeñas, blancas y moradas. Y también compradores. Desde vecinos de la localidad, hasta turistas que apuran sus últimos días de vacaciones. Nadie salía de allí sin su ristra. Pero ¿qué tiene la cebolla de Sanxenxo?. «Es más dulce, por el terreno en el que se cultiva», explica Martín. «Tenemos las semillas de siempre, que utilizaban nuestros abuelos», explica Sara Salgueiro, que ha conseguido este año el premio al ejemplar más grande, con una cebolla de más de un kilo.

Creaciones asombrosas

Pero la cebolla no solo sirve para cocinar. Los productores de Sanxenxo las utilizan también para confeccionar verdaderas obras de arte. Como «Novotemplo», una copia de la iglesia que elaboró María Ángeles Cacabelos y que se llevó el primer premio del concurso. O «Contrarreloj», de Dolores Ferreiro, toda una recreación del paso de la Vuelta a España por la comarca. También hubo premio para la ristra de Yudite do Reis, de 332 metros de largo.

La entrega de premios dio paso a los reconocimientos, en forma de imposición de las Cebolas de Ouro. Belén Antolín, directora de moda de Vogue España, recogió la suya anunciando que lo que se va a llevar este año «es la cebolla y la de Sanxenxo». También manifestó «mi desprecio a los pirómanos». Y Carlos Troncoso, empresario hotelero de la localidad, pidió a los vecinos más solidaridad.